viernes, 8 de septiembre de 2023

Antonio García Méndez y Josefina Gutiérrez Gutiérrez

 


ANTONIO GARCÍA MÉNDEZ (n. 5 jul 1929 Cos Mazcuerras, m. 4 may 2002 Santander) y JOSEFINA GUTIÉRREZ GUTIÉRREZ (n. 9 jul 1931 Oreña, m. 28 ago 2023 Torrelavega) casados el 1 de octubre de 1960 en la iglesia parroquial San Pedro Apóstol de Oreña.

Sus hijos: María de los Ángeles (1962), Arabel (1963) y Antonio (1974).

Del comercio con residencia en Cabezón de la Sal


ANTONIO era hijo de Manuel García Cuevas () y Ramona Méndez Estévez ( n. 12 may 1897 Agolada (Pontevedra), m. 8 may 1989 Cos (Mazcuerras).

Sus hermanos: Manuel (1920-2001), Ramón (1922-1973), Julio (1923-2014),  Miguel (1924-2004),  Pilar (ausente m. Cuba) y Soledad (-2004). 

Era nieto paterno de 

Era nieto materno de Casiano Méndez () y Carmen Estévez ().

JOSEFINA  era hija de Ángel Gutiérrez Posada (n. 1 oct 1901 Arroyo Santillana del Mar, m. 27 jul 1992 Santander) y Leonor Gutiérrez Cayuso (n. 30 oct 1910 Oreña, m. 7 dic 1983 Torrelavega).

Sus hermanos: Ángeles Helena (1934-1941) y Ángel (1942).

Era nieta paterna de Eusebio Gutiérrez Sánchez (n.1856 Cerrazo Reocín, m. 1941 Arroyo Santillana del Mar) y Josefa Posada Iglesias (n. 1857 Arroyo Santillana del Mar, m. 1920 Arroyo Santillana del Mar).

Era nieta materna de Estanislao Gutiérrez González (n. 1873 Oreña, m. 1959 Viallán Oreña) y Eduvigis Cayuso García (n.1871 Oreña, m. 1940 Oreña).


Raíces: 

Son mi cuñado y mi hermana.

Anecdotario:

de pié izqda. a drcha.: Antonio, Miguel, Julio, Ramón y Manuel; sentada: Ramona

 Delante de su casa en Cos (Mazcuerras). (Foto gentileza de Miguel García Gómez). Año 1950.
Delante de la iglesia parroquial San Pedro Apóstol de Oreña
de izqda a drcha 1ª fila de agachados: Montserrat García Ibáñez, Angelina García García, Manuela garcía Ibáñez José Manuel García Gómez, Miguel García Gómez, Julio García García, José Manuel Garcia Ibáñez y Ramón García Gómez.
, 1ª fila de pié: --, Angela Ramos Andrés, Josefa Ramos Andrés, Josefa Pedraja Gómez, Fernando Garcia, Soledad,  Zoa Arminio Fernández,  Ángel, Josefina, Antonio, Ramona, María Gómez Rábago, Irene García Collantes y Manuela Ibáñez Díaz. 2ª fila: Manuela Gutiérrez Pino, Rosa Martínez Callejo, --, María Martínez Callejo, --, Rosario Azcona Fernández, Elena Gómez García, Valentina Sáiz Fernández, Carmen Echevarría Martín,  Etelvina González Gutiérrez, Elvira Sáiz Fernández,  Jesusa Ramos Andrés, Teodora Gutiérrez Pascua, Josefa Gutiérrez Oreña, Manuel, Ramón , María del Carmen González Mijares, José Ángel Gutiérrez Martínez, Julio, --, Benigno Gutiérrez Oreña, Miguel y -- Última fila: --, --, --, --, --, --, --, --, Eusebio González Gutiérrez, Manuel González Prado, Eusebio Gutiérrez Pascua, Juan José Abascal García, -- José María Mier, -- Eusebio Ramos Andrés, Ángel, José Manuel, marido de hija de Germán Martínez, Prudencio Gutiérrez Oreña, Esteban Gómez Rivero, --  José Manuel González Gutiérrez., --, Juan Cayuso García Olmo, --, Mario, empleado Aytº y -- .
 
izqda a drcha: Antonio, María Luisa Ramos Fernández, Josefa, Ángela y Jesusa Ramos Andrés, Josefina y las niñas: María de los Ángeles y Arabel 

En una boda. Año 1965 (foto gentileza María de los Ángeles)

Angel y Leonor, los padres de Josefina


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sábado, 26 de agosto de 2023

P.B. Calderón año 1982



Publicado en EL DIARIO MONTAÑES en fechas correlativas:


El “Memorial Laguillo”

En Villanueva de la Peña se disputaron las finales (alevines y benjamines) del Memorial José Luis Laguillo, donde se dieron los siguientes resultados; Benjamines: Pablo Pérez, 250 (128 y 122); Sergio Garmilla, 254 (126 y 128); J. Ignacio Gutiérrez, 124 y Javier Pérez, 110 bolos.

DM/ 22 de junio de 1982

 

“Memorial Laguillo” para infantiles

Ganó Marcos III

En las finales del Memorial José Luis Laguillo para jugadores de categoría infantil se impuso Alfonso González, que fue vencedor neto de esta categoría al superar al segundo clasificado en 53 bolos, esa firme promesa de Ontoria, sumó en los 415 bolos que supone una media por concurso de 138 bolos. El segundo, fue Jesús, de Salcedo, 362, clasificándose seguidamente: Roberto García, 252; Ángel Aguazo, 248; J. M. Ceballos, 120; Luis Fernando González, 112; Federico Bertolez, 110 y Fernando Ortiz, 108 bolos.

Tras la disputa de esta final se disputó el torneo de campeón de campeones donde el ganador se adjudicaba el “Memorial José Luis Laguillo”, proclamándose campeón Rafael Marcos, con 135 bolos. Este jugador de categoría alevín, es hijo del “Chaval de Bostronizo”, nieto del veterano Aureliano Marcos y bisnieto de aquel patriarca bolístico, Rafael Díaz, el de Bostronizo, a quien recordamos con cariño. ¡Cuánto disfrutaba el “abuelo” Rafael viendo a este chavalillo!

El infantil Alfonso González fue segundo con 129 bolos y el benjamín Sergio Garmilla, con 108 bolos. Nuestra felicitación a los tres chavalillos y a sus padres, Rafael, Césary Pedro.

Arbitró el señor Zubizarreta y al final se entregaron los premios. Joaquín Laguillo entregó el trofeo Memorial y varias bellas señoritas de Villanueva de la Peña repartieron los demás trofeos a los participantes.

DM/ 26 de junio de 1982


Liga de tercera categoría, de bolos

Grupo 13: H. Altamira, 33 puntos; Transportes Piquío, 30; J. Cuesta, 26; San Adrián, 21; Calderón, 16; Los Canarios, 15; San Jorge, 15; C. San Roque,14; La Cagigona, 13; San Vitores, 12; Tinuca, 8, y La Veguilla, 7 puntos.

DM/ 9 de julio de 1982

En la Liga de Tercera Categoría, grupo trece; La Peña Bolística Calderón se clasificó en 5º lugar, con 22 puntos.

(De la Memoria de la Federación Cántabra de Bolos, año 1982)

 

J. Ignacio Gutiérrez, vencedor en Muriedas

Concurso “Virgen del Carmen”

Benjamines: José F. Gutiérrez con 123 y José Ignacio Gutiérrez con 122, se harían finalistas, clasificándose, seguidamente, Pablo Pérez, 120, y Sergio Garmilla, con 107. Después en la final se impuso José Ignacio, con 134 bolos, mientras que su rival se quedaba, esta vez, en 107 bolos.

DM/ 18 de julio de 1982


Alfonso, otro récord

También desde la primera jornada del Campeonato Regional Infantil, que concluyó ayer, se perfilaba como favorito, Alfonso González y el chavalón (ya no se puede llamar chaval) de Ontoria, barrió en el campeonato dominando a todo lo largo y lo ancho del torneo con autoridad y con juego. Un juego que le dio ocasión de superar el récord que mantenía desde 1978 Juan Antonio Torre. Los 642 bolos de Torre quedaron atrás al sumar Alfonso en esta tarde triunfal y espléndida 677 bolos.

En las tiradas de la mañana quedaban eliminados: José Antonio González (368); Juan Jesús Molleda (366); Juan Carlos Fernández (362) y Arturo Calderón 338. Después de la semifinal Alfonso con una suma de 536 pasó a la final frente a Daniel Castillo, teniendo que ganar éste un desempate a Juan Carlos Rodríguez. Ambos habían igualado a 499, Juan Carlos sería, por ello, tercero dejando el cuarto lugar a Francisco Javier Rodríguez, con 483.

En la final, 37 palos de ventaja para Alfonso, que se vería reducida en las cuatro primeras tiradas a 20 bolos, pero Alfonso reaccionó y desde tiro largo se metió 80 bolos, totalizando 141, haciendo imposible que Daniel le diese alcance al sumar 130 bolos.

En definitiva Alfonso sumó –repetimos- 677 bolos y Daniel Castillo, 629 bolos.  Arbitró el Sr. San Román.

DM/ 25 de julio de 1982


Garmilla ganó en Oreña

En las finales para el concurso de segundas organizado en Oreña, con el patrocinio de la federación Cántabra de Bolos, se impuso como ganador Garmilla, con un total de 360 bolos, clasificándose seguidamente, Ignacio Fernández, 255; José María Gutiérrez, 237; Julio Tamés, 227; Pedro González, 102; Julio Peláez, 98; Rodrigo Núñez, 96, y Manuel Díaz, 93.

DM/ 1 de septiembre de 1982


Camus, ganó en juveniles

También se disputaron las finales del concurso para juveniles organizado por la Peña Bolística donde venció Juan M Camus con 371 bolos siguiéndoles Emilio García, 368; Rodrigo Núñez, 222; José Luis González, 216; José A. González, 107; Luis A. Mosquera, 106; Ramiro Mier, 103 y Juan A. Pérez, 99.

DM/ 15 de septiembre de 1982


Infantiles en ”La Cocina”(Roiz)

El Memorial Victoriano Pérez, para Daniel Castillo

La bolera de “La Cocina”, en Roiz, fue lugar de cita, el domingo, por la tarde, de la muchachada bolística de categorías menores. Las nuevas generaciones mostraron, una vez más, su futuro espléndido, las jugadas se sucedieron con brillo propio, en una bolera que no tiene nada de fácil, pero los chavales hicieron valer sus cualidades y su saber aprovechar las jugadas al máximo.

Se disputaba el “Memorial Victoriano Pérez” como póstumo homenaje a quien en vida fuese gran aficionado a nuestro juego vernáculo y eficaz secretario de la Peña Bolística Zurdo de Bielva, que ahora organiza este certamen.

Primero se disputarían las semifinales y finales de las tres categorías, para que después los vencedores de cada serie pusieran en disputa el trofeo memorial.

Los resultados de las finales fueron las siguientes:

Benjamines: Víctor López, 261 bolos; José Ignacio Gutiérrez, 256; Pablo Pérez, 129; y Miguel Ángel Gómez, 128 bolos.

Alevines: José Luis Mallavia, 268; Rafael Mardos, 260; Javier Barquín, 129, y Javier Muela, 117 bolos.

Infantiles: Daniel Castillo, 238; Fernando Ortiz, 232; Alfonso González, 119; Juan José Setién, 109 bolos.

En la disputa del trofeo “Victoriano Pérez” (campeón de campeones) se impuso Daniel Castillo, con 125 bolos, seguido de José Luis Mallavia, 124, y Víctor López, 113 bolos.

Todos los jugadores recibieron sendos trofeos, otorgándose el premio a la desgracia a Alfonso González.

Arbitraron los señores Díaz Rojo y García (José).

Se cerró con gran expectación este certamen en el que han intervenido 128 jugadores.

DM/ 28 de septiembre de 1982


Peña Calderón (Oreña)

También los de la Peña Calderón de Oreña jugaron ya sus torneos internos en los que se registraron los siguientes datos estadísticos:

Primera y Segunda: Pedro Garmilla, 226; Bernardino Cobo, 218; Rafael García, 103, y Leopoldo Gutiérrez, 97 bolos

Tercera categoría: Tomás Noriega, 381; Juan M. Camus, 343; Ángel Escalona, 212; Juan A. Pérez, 210; Roberto Llaca, 103; Roberto Manzanares, 102; Lorenzo Cobo, 98, y Juan Carlos Rodríguez, 97 bolos.

Aficionados “A”: Agustín Pérez, 219; José M. Cobo, 211; Antonio Pila, 98; Jaime Rodríguez, 95; Florencio Blanco, 90; y J. Antonio Renedo, 88 bolos.

Aficionados “B”: Javier Rodríguez, 223; Ángel Aguazo, 202; José Seco, 87 y Fermín García, 85 bolos.

Aficionados “C”: Venancio Barreda, 210; Julián Fernández, 201; Manuel Moratías, 100, y Tomás Noriega, 87 bolos.

Veteranos: José Luis Gómez, 190; Ángel Rodríguez, 182; Pelayo Ansorena, 88, y Juan Cayuso, 82 bolos.

Infantiles: Roberto García, 342; Daniel Castillo, 339; Emilio Gómez, 231; Ángel Aguazo, 217 bolos.

Benjamines: José Ignacio Gutiérrez, 385 bolos; Miguel A. Gómez, 381; Sergio Garmilla, 245 y Gabriel Bielva, 229 bolos.

Minibenjamines: José Antonio Cuevas, 206; Francisco Ruiz, 185; Francisco Gutiérrez, 181, y Ramón Bielva, 178 bolos.

DM/ 1 de octubre de 1982


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viernes, 18 de agosto de 2023

La vida cotidiana en el Santillana de los Austria, año 1982

 

Copiada del libro de Santillana (1955) 

"La vida cotidiana en el Santillana de los Austrias

Llama enormemente la atención para un historiador el hecho de que la villa de Santillana constituye un conjunto monumental sobradamente conocido sobre el que tantos hombres ilustres y viajeros románticos –recordemos tan sólo a Jovellanos, Galdós, Unamuno y Ortega sin olvidar a los poetas- han manifestado ilimitada manifestación y, sin embargo, su pasado histórico es hoy todavía un enigma hasta el punto de que podemos afirmar que el ayer de Santillana es la mayor incógnita de nuestra historia regional.

Por Rogelio PÉREZ BUSTAMANTE

Cronista oficial de la villa

Sin embargo, el análisis de los documentos que sobre ella se conservan a partir del siglo VI –y algunos medievales- las Ordenanzas, Padrones de Hidalguía, Protocolos notariales, Actas y Cuentas Municipales y una abundante información de carácter menor hará posible llegar a descifrar el secreto que guardan hoy las piedras blasonadas, los arcos ojivales y los guijos del empedrado de la villa.

Santillana, capital de un territorio

Ante todo, Santillana es una vieja capital, primero desde el siglo IX de un gran dominio monástico, después, y al mismo tiempo desde los albores del siglo XIII, de uno de los distritos o Merindades del Reino de Castilla y León, y finalmente, desde 1444 de un gran señorío al que dará nombre: el Marquesado de Santillana, y con el que cobrara celebridad universal por ser el Primer Marqués Íñigo López de Mendoza, el primer cortesano renacentista, el hombre que mejor definió los valores políticos, artísticos y humanos de un brillante período de la Historia de España, junto al cual se unirá en el nombre de Santillana un personaje de ficción, el pícaro Gil Blas, que el escritor francés Lesage popularizara desde 1715.

Pero precisamente la titularidad señorial sería la gran desgracia de la villa de Santillana, mantenida bajo los Mendoza hasta el régimen constitucional mientras que los rebeldes Valles retornarían a la Corona después del largo y ruidoso “Pleito de los Valles”.

La Santillana del siglo XVII

La Santillana del siglo XVII es ya una sombra de lo que fue, brillantes casas, todavía mejoradas y fabricadas en aquel siglo, viejos y nuevos escudos, signo de una hidalguía que tanto en la villa como en los barrios alcanza al menos el 90 por ciento de los vecinos –casi tos por tanto en Santillana son hidalgos-

Aquellos hombres y mujeres –no pocas viudas y más clérigos que en otro lugar- pasean en el siglo XVII por las viejas calles de la villa que serán de nuevo empedradas, según reflejan las Cuentas Municipales: el Cantón, la Carrera, Racial, Los Hornos, las Arenas, etcétera, finalizan sus tareas en el campo, en donde una gran parte de ellos posee a lo más dos hectáreas y recogidos los aperos vuelven con ellos al hombro a sus casas de arcos ojivales, de molduras, miradores y grandes escudos a terminar el día atendiendo su pequeño ganado vacuno.

Hidalgos y canónigos se dirigen a la plaza, entonces con cagigas, mientras que desde la Abadía y los conventos de San Ildefonso y Regina Coeli, fundado a finales de siglo, recuerdan las campanas las horas religiosas.

Artesanos, herreros, sastres, zapateros, terminan su labor y las mujeres finalizan sus hilas, guardando el lino, que no pueden sacar a las calles para no ensuciarlas, como tampoco lo pueden secar el fuego, para evitar el peligro de los incendios.

En la tierra trabajaban los cereales y la vid, que aunque ocupa más de diez hectáreas en el término, no da ni con mucho para abastecer un consumo de vino enorme, hasta el punto de que cerca de  la cuarta parte del total de los impuestos procede de la venta del vino, y dentro de la villa las mujeres se aprovisionan en las tiendas de los siete mercaderes de cera, canela, azúcar, clavo, medias, jabón, botones y calzas de lana que vienen de Burgos, Valladolid y Bilbao.

El Gobierno y las fiestas de la villa

Todos los años convocados a son de campana, se dirigen los vecinos el día de Reyes al patio de la colegial y allí eligen los oficiales: dos procuradores y dos regidores, uno por los hidalgos. Otro por los pecheros.

El procurador administra las cuentas, lo que se recibe de los impuestos, lo que se entrega a la Corona, se envía al Duque, el coste de los soldados a Flandes, el pago de la captura de lobos, los salmones que le regalan al Duque, el salario de maestro y médico, el arreglo de las calles, del reloj y las limosnas. Precisamente la información que nos ha llegado sobre las fiestas en el siglo XVII procede de las cuentas municipales: lo que se pagó a los danzantes el día del Corpus, el pago que todos los años se hace de un juego de bolos y bolas para el campo de Revolgo –en 1713 los hacía Juan García de Tagle, del barrio de Herrán y recibía por ello siete reales y medio-, y por último las fiestas de toros.

Una sesión municipal celebrada el 25 de junio de 1632 recoge la “costumbre inmemorial” de celebrar las fiestas de Santa Juliana “mandaron que por cuenta de esta villa se compren dos toros, el uno para agarrocharlo y matar, el otro para capear sin que se haga daño alguno”, luminarias y hogueras y otras diversiones como las poco lícitas de aquellas “mujeres e mozas estravagantes pobres e mundanas” que se iban a vivir a Santillana y a las que se ordenó en las Ordenanzas de 1575 que buscasen “amos a quien servir que por su sudor las sustenten”, so pena de abandonar la villa".

DM/ 21 mayo de 1982

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Don Juan de Borbón en Santillana del Mar


jueves, 10 de agosto de 2023

Don Juan de Borbón en Santillana del Mar, año 1982

 

Don Juan de Borbón inauguró la exposición sobre Julio Palacios

“Santander es para mí una ciudad entrañable”-manifestó ayer don Juan de Borbón en unas breves declaraciones a EL DIARIO MONTAÑÉS. “Mi venida aquí –continuó diciendo- obedece a dos motivos de tanto peso que he dejado incluso a mi mujer en vísperas de entrar en la sala de operaciones: mi amistad con Julio Palacios, gran amigo, gran español y excelente científico, y la enorme satisfacción de volver a esta tierra, a la que estuve viniendo durante diecisiete años”.
Don Juan de Borbón presidió e inauguró ayer en la Fundación Santillana la exposición-homenaje al científico aragonés Julio Palacios.

Emilia LEVI

En el transcurso del acto S.A.R. el conde de Barcelona hizo entrega a la viuda de Palacios doña Elena Calleya, en nombre de Su Majestad el Rey don Juan Carlos y a título póstumo la Real Cruz de Carlos III por sus méritos y aportaciones al mundo cultural y científico.

Los actos previos a la inauguración de la exposición estuvieron presididos junto con don Juan y doña Elena Calleya, viuda de Palacios, por el presidente de la Fundación Santillana, Jesús de Polanco, y por el presidente del Aula de Cultura Científica Francisco González de Posada.

Asistió el presidente de la Diputación Regional, José Antonio Rodríguez; gobernador civil, Emilio Contreras; consejeros regionales, alcalde de Santander, Juan Hormaechea; alcalde de Santillana, Javier Rosino, gobernador militar y demás personalidades.

Abrió el turno de intervenciones Jesús de Polanco quien tras dar la bienvenida agradeció la presencia de don Juan de Borbón, que se había dignado presidir el acto –dijo- en nombre de S.M. el Rey, precisamente en la casa que había sido de la infanta doña Paz de Borbón. Exaltó el presidente de la Fundación la figura de Julio Palacios, de quien dijo “se puede considerar maestro de maestros y cuyas virtudes intelectuales y humanas erigen en hombre de dimensión y vocación internacional”. Habló Polanco de las estancias del físico aragonés en las tierras cántabras para intervenir en la Universidad Internacional junto con las personalidades intelectuales de la época. Se refirió asimismo a la proyección internacional que tuvo la obra de Palacios, del que dijo, fue un verdadero embajador cultural. “El homenaje que la Fundación junto con el Aula de Cultura Científica dedica hoy a su insigne figura es el reconocimiento de esa labor, así como es también en su persona y en su ciencia, el homenaje a todos los hombres del saber y de la cultura”.

Francisco González Posada presidente del Aula de Cultura Científica, se refirió a Julio Palacios diciendo que fue una figura enormemente significativa del siglo XX. “En la historia de la física española, el gran pensador que cayó incomprensiblemente en el olvido y que hoy la Fundación recupera y resucita para pagar una deuda y para recuperar a uno de los intelectuales más preclaros de la época”.

Vida de investigación y de trabajo

Con emocionadas palabras habló la viuda de Julio Palacios para hablar de la larga y fructífera vida de un hombre que vivió consagrado al mundo de la ciencia. Fue una vida, según explicó su esposa, cargada de satisfacciones, y de profundas amarguras; fueron años de gloria universitaria, de docencia y de investigación, pero también de penalidades y sufrimientos lejos de la patria. Fueron largos años dedicados de lleno al estudio, ya que fue Palacios un hombre repleto de curiosidades que le llevaron a investigar incluso cosas apartadas de su ciencia.

A las emotivas palabras de doña Elena Calleya que arrancaron fuertes aplausos debido quizá a la emoción y cariño entrañable con que fueron pronunciadas, siguió el acto de imposición  de la Real Cruz de Carlos III por parte del conde de Barcelona, que hizo en nombre del Rey don Juan Carlos. Mientras hacía entrega de la cruz honorífica a la viuda de Palacios, estuvieron presentes cuatro de las cinco hijas del científico que se encontraban también en Santillana acompañando a su madre.

Mencionó don Juan su gran amistad con el homenajeado y el gran respeto que sentía por su persona, respeto que le hizo decidirse a proponerle ante Franco como consejero y educador de su hijo Juan Carlos en sus estudios universitarios. Habló también de su obra y aportación al mundo universitario y cultural, recordando que fue en su época el catedrático más joven de España, y mencionando el título al que se hizo merecedor con sus críticas a las teorías de Einstein sobre la relatividad: “Quijote de la ciencia”.

Tras el turno de intervenciones quedó inaugurada la exposición que cuenta con dos salas dedicadas tanto a la vida como a la obra del científico, y que muestran un completo abanico de lo que fue el trabajo y en entorno de un hombre que inexplicablemente y durante varios años cayó en el olvido.

La exposición que finalizará el 16 de junio, será complementada por varias conferencias dictadas por profesores y catedráticos de la Universidad.

Entre las personalidades asistentes, junto a las ya mencionadas se encontraban el diputado Alfonso Osorio; el también diputado Antonio de Senillosa; el presidente de la Asociación de Prensa, Luis María Ansón, y numerosos representantes del mundo de la cultura, universitario y político de Cantabria.

El padre del Rey visitó las Cuevas de Altamira

La jornada de ayer del conde de Barcelona, S.A.R. don Juan de Borbón en Santillana del Mar estuvo repleta de visitas y emociones, que se centraron básicamente en el reencuentro espiritual con un hombre que fue amigo y consejero suyo durante largos años y cuya labor humana y científica fue ayer resucitada y recordada en el transcurso de los actos inaugurales de su exposición-homenaje.

Don Juan de Borbón, acompañado por Jesús de Polanco, del que es huésped en Santillana, visitó a primera hora de la mañana la Torre de Borja donde aún continúa la exposición “Cantabria en la historia”.

Poco después se trasladó con un pequeño séquito, en el que se encontraba el duque de Alburquerque, a las Cuevas de Altamira, que visitó detenidamente. Entraron en la cueva un total de veintinueve personas y la visita se prolongó aproximadamente durante veinte minutos, tiempo habitual del recorrido desde que se abrieron de nuevo las cuevas.

Al mediodía asistió a un almuerzo que le fue ofrecido por las autoridades de Cantabria, al que asistió el presidente de la Diputación Regional y señora, el presidente de la Fundación Santillana, Jesús de Polanco, el diputado de Coalición Democrática, Antonio de Senillosa, y demás autoridades. La comida tuvo lugar en el Parador Nacional de Turismo “Gil Blas”, y según hemos podido conocer, Polanco, al término de la misma, pronunció unas emocionadas palabras para recordar la vida de don Juan de la que dijo estuvo siempre jalonada de sacrificios y renuncias, que al final se han visto recompensadas en su hijo el rey don Juan Carlos. Por la tarde el conde de Barcelona inauguró la exposición de Julio Palacios. Hoy, también en Santillana, don Juan procederá a primeras horas de la mañana a hacer entrega del premio “Europa Nostra” que ha sido concedida a la Fundación Santillana por su labor en la reconstrucción y conservación del patrimonio arquitectónico de la Torre Borja.

Don Juan de Borbón tiene previsto su regreso hoy a Madrid, sin que haya sido posible confirmar que lo haga por carretera o por vía aérea.

DM/ 1 de mayo de 1982

Con este acto terminó su estancia en Cantabria



D. Juan de Borbón entregó el Premio “Europa Nostra” a la Fundación Santillana

Don Juan de Borbón, conde de Barcelona, procedió ayer a hacer entrega, en nombre de S. M. la reina doña Sofía, del premio “Europa Nostra”, que recientemente ha sido concedido a la Fundación Santillana por su labor de recuperación y restauración de la Torre de Borja, enclave actual de la Fundación.
El diploma acreditativo y la plaza correspondiente fue entregada por Don Juan al presidente de la Fundación Santillana, Jesús de Polanco, estando presentes en la entrega el gobernador civil, Emilio Contreras; séquito del padre del Rey; consejero de cultura, Ramón Teja, y alcaldes de Santillana y Torrelavega. Asistieron asimismo representantes de “Hispania Nostra”, organismo dependiente de “Europa Nostra” en España.

Emilia LEVI

El acto de entrega se desarrolló a primeras horas de la mañana en el patio de la Torre de Borja con un breve discurso a cargo del vicepresidente de “Hispania Nostra”, Luis María Huete. Resaltó la monumentalidad de la villa y la importancia de la recuperación de un edificio que enriquece el conjunto y que, por su finalidad, tiene vida propia y se convierte en centro y foco de la cultura de la región.

Destacó el señor Huete la gran labor realizada por la Fundación y la iniciativa de esta entidad privada que, sin ánimo de lucro y sólo en favor de la cultura, ha restaurado un edificio y le ha dado vida, enriqueciendo el patrimonio cultural de la villa de Santillana, lo que es decir, el patrimonio de Cantabria. Finalizó resaltando la entrega  del premio por parte de S.A.R. el conde de Barcelona en un lugar tan unido a la corona, ya que fue precisamente la Torre de Borja casa de la infanta doña Paz de Borbón.

A continuación el representante de España en “Europa Nostra” se refirió a la gran belleza de la villa de Santillana, que –dijo- constituye uno de los conjuntos monumentales más importantes de España. Significó la importancia de que el premio haya recaído en la Fundación Santillana, que no sólo ha recuperado una parte del patrimonio arquitectónico de la región, sino que le ha dado una función viva y real, no presentándolo únicamente como un resto muerto del pasado.

La fundación, foco de expansión cultural

Al recibir la placa conmemorativa de manos de don Juan y en nombre de S.M. la reina doña Sofía, don Jesús de Polanco agradeció el galardón así como la iniciativa de los representantes de “Historia Nostra” que lo propusieron. Finalizó Polanco haciendo votos para que la Fundación sirva desde ahora como plataforma de inquietud cultural y foco de expansión de todo lo relacionado con la cultura en general.

El premio “Europa Nostra” tiene carácter internacional y se concede anualmente a aquellas entidades, personas o fundaciones que hayan colaborado en la recuperación y restauración de edificios histórico-artísticos y su entorno. Cada país europeo cuenta con una delegación propia que recoge cada año los proyectos y obras realizadas que, una vez seleccionadas, se envían a Londres para participar en el concurso convocado al respecto. Se conceden dos premios iguales por cada país presentado.

Finalizado el acto de entrega del galardón a Jesús de Polanco don Juan de Borbón emprendió inmediatamente viaje a Madrid por carretera, dando así por finalizado su viaje a Cantabria que se ha prolongado por espacio de dos días.

En nuestro número de ayer dábamos cuenta de la estancia del padre del Rey a Santillana que se inició en la mañana del viernes con una minuciosa visita a la exposición “Cantabria en la historia” abierta en la Torre de Borja a la que siguió otra a las Cuevas de Altamira.

Por la tarde don Juan inauguró la exposición-homenaje al científico Julio Palacios, hecho sobre el que ayer informamos ampliamente.

Tras una breve recepción a las autoridades asistentes a dicha inauguración don Juan, asistió a una cena de carácter íntimo en casa del Presidente de la Fundación Santillana Jesús de Polanco, en donde ha residido durante su estancia en Santillana.

DM/ 2 de mayo de 1982


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viernes, 28 de julio de 2023

CUEVA DE ALTAMIRA, año 1982

 

Bisonte policromado, en pie. Según el dibujo de Breuil

En fase experimental

Se abrió Altamira

Ayer, a las once y cinco minutos de la mañana, se abrieron de nuevo las Cuevas de Altamira, con lo que se inició la segunda y más importante fase de la investigación encaminada a determinar las alteraciones que la presencia humana provoca en el ecosistema de la cueva. Tan sólo cinco personas fueron admitidas en el interior, acompañadas por el guía Manolo Gutiérrez, en una visita que tuvo una duración exacta de 20 minutos. Tres de los visitantes pertenecían al mundo de la información: Jesús Delgado, Ricardo Cagigal y José María Izquierdo. Después se encontraba el matrimonio formado por el coronel-jefe del Regimiento Valencia, Rafael Martínez Leonís y su esposa, María Luisa Martínez Macía. Para poder acceder al interior de la cueva los cinco visitantes tuvieron que calzar unos chanclos de goma especiales para evitar la entrada de microorganismos que pueden contaminar el ecosistema.

Ahora comienza la segunda fase de la investigación

La puerta de Altamira se abrió a los visitantes

Emilia LEVI

(Viene de la primera página)

La visita se realizó únicamente a la sala de policromos, y según manifestaron después los visitantes, éstos pudieron comprobar la presencia durante todo el recorrido de numerosos aparatos colocados en lugares estratégicos de la pared, que conectados mediantes cables subterráneos con el laboratorio situado en el exterior, permitirán a los científicos detectar la mínima alteración que se produzca en la cueva, tanto en lo que se refiere a su grado de humedad como de temperatura.

20 minutos duró la visita

La puerta de hierro de acceso fue abierta por el jefe de relaciones públicas, Felipe Méndez de la Torre, estando presentes el profesor Eugenio Villar, director del equipo de científicos que realiza el estudio, y el alcalde de Santillana del Mar, Francisco Javier Rosino. Hoy y mañana las cuevas se abrirán de nuevo para grupos también de cinco personas respectivamente, y volverán a abrirse de nuevo otros tres días de la semana que viene.

Después se cerrarán hasta un día no determinado del mes de marzo, en que se espera ampliar el cupo de visitantes a quince. Hoy será el turno de visita del alcalde Rosino y cuatro concejales del Ayuntamiento de Santillana que, como es preceptivo, también presentaron su solicitud hace ya algunos meses.

“Tenemos gran interés en poder entrar en el interior de las cuevas –manifestó Rosino- para poder comprobar lo que hemos venido defendiendo siempre hasta ahora, es decir que todo ha sido causado por la falta de humedad. Quiero también comprobar que las pinturas se encuentran tan bien como cuando se cerraron hace ya cuatro años”.

Encargado de enseñar las cuevas fue el guía Manolo Gutiérrez Gómez, el decano de los empleados de Altamira, es decir, cuando siendo un niño de cuatro años llegó con su padre Simón, guarda también de las cuevas durante más de cuarenta años. No puede hablar del estado de las pinturas ya que, según dice, cuando está dentro nunca las mira, se limita únicamente a enseñarlas.

A las once y cinco minutos de la mañana de ayer, lunes, Felipe Méndez abrió la pequeña cancela de hierro verde para dar entrada a los cinco visitantes que, con sus chanclos especiales, esperaba el solemne momento de contemplar de nuevo el portento legado dejado por el hombre hace quince mil años. La primera persona que cruzó la puerta fue la señora Martínez Leonís, seguida del informador de televisión José María Izquierdo, del coronel Martínez Leonís, de Jesús Delgado y, por último, de Ricardo Cagigal.

En las inmediaciones de la cueva, vigilada mientras tanto por dos guardas y un guardia civil, quedamos únicamente escasas personas, casi todos pertenecientes a los medios de comunicación, a excepción del alcalde de Santillana, en espera de poder conocer las primeras impresiones de los que mientras tanto se encontraban admirando las pinturas. Día histórico para Altamira en la tibia mañana de ayer, lunes, 15 de febrero, que ha vuelto así a recuperar para la humanidad la joya más importante del arte cuaternario.

Las pinturas en estado inmejorable

De los cinco visitantes únicamente el coronel y su esposa no conocían las pinturas. Poco antes de entrar comentaban que era para ellos la culminación de una aspiración que sentían desde hace muchos años. “Como todos los españoles, hemos tenido siempre el deseo, desde nuestros años escolares, de conocer las pinturas. Por eso, cuando supimos que, mediante una solicitud, se podía tener la posibilidad de entrar, nos apresuramos a enviar la carta, cosa que hicimos antes de Navidad”.

El matrimonio Martínez Leonís procede de Alicante y llegaron a Santander en el mes de junio. A la salida de las cuevas comentaría el coronel que no había aún podido asimilar toda la magnitud y belleza de las pinturas. “Me han producido una impresión inmejorable, pero necesito tiempo para poder pensar en todo lo que he visto”.

Jesús Delgado no puede recordar si las pinturas están mejor o peor que cuando las vio por última vez. “Mi última visita fue hace diez años, y como no soy hombre de ciencia, no puedo determinar si tienen la misma intensidad de color que antes. He podido comprobar  la presencia de numerosos aparatitos colocados en paredes o en determinados rincones, testigos y espías de cualquier alteración que se produzca en la temperatura y humedad de la cueva. He tenido también la sensación de que el guía ha recibido consignas específicas para responder lo más escuetamente posible a las preguntas que se le formulen. He querido notar una sutil discreción en su forma de responder”.

Para el informador de RTVE, José María Izquierdo, la experiencia ha sido poco satisfactoria. Tenía la esperanza de poder introducir una cámara autónoma de video que funciona sin focos, especialmente estudiada para no producir alteraciones ni variaciones en el ambiente. A pesar de ello, le fue prohibida terminantemente la entrada de la cámara, así como la de cualquier máquina fotográfica.

Para el alcalde Rosino, únicamente un espectador más, el día de ayer se podía considerar histórico para Altamira y para toda Cantabria. “Estoy verdaderamente satisfecho y sólo espero que esta apertura se consolide y pueda alcanzarse en pocos meses la cifra de al menos cien visitantes diarios. Lo que no me gusta es que estemos copiando a nuestros vecinos los franceses inventando esos absurdos "zapatitos“. Para mí, lo que ha ocurrido aquí ha sido tan sólo falta de humedad producida por la avalancha de turistas; creo que restringiendo el número, no volverán a surgir problemas”.

El tema de los chanclos puede ocasionar problemas. En primer lugar, nos dijeron los visitantes que era muy incómodo andar con ellos, pues al estar abiertos en su parte posterior, hay que arrastrar los pies para evitar perderlos. Su uso, sin embargo, -apuntó el profesor Villar- es totalmente necesario, ya que la entrada en la cueva con calzado contaminado puede ser un vehículo muy peligroso de transporte de microorganismos. Este calzado especial, realizado en un material parecido al hule, una vez usado se esteriliza por la noche antes de volver a ser usado de nuevo.

Santillana vivió ayer un día grande con la reapertura de las cuevas, según algunos vecinos manifestaron a nuestro corresponsal en la zona. “La apertura de la caverna es la salvación de la villa; mucho de esto, por no decir casi todo, se lo debemos a nuestro alcalde, Francisco Javier Rosino Mata”

DM/ 16 de febrero de 1982

Las fechas de Altamira

1868: Descubrimiento de las cuevas de Altamira.

1879: Se ilumina su interior con velas y se instala una puerta de madera.

1905: La iluminación por medio de velas es sustituida por la de acetileno.

1932: Se vuelve de nuevo a cambiar la iluminación y se instala luz eléctrica.

1941: Se advierten los primeros hongos contaminadores en las vigas de madera instaladas años atrás.

1957: Se sustituye el alumbrado incandescente por tubos fluorescentes.

1977: Se cierra definitivamente las cuevas.

Desde el año 1952 hasta 1977 visitaron las cuevas dos millones ochocientos sesenta y seis mil personas.

Este año se esperan 300.000 turistas de lo que sólo un uno por ciento podrán visitar el interior de las cuevas.

 

El alcalde de Santillana del Mar y cuatro concejales visitaron las cuevas el pasado martes

Rosino: “Las pinturas de Altamira están más sanas que nunca”

El alcalde de Santillana del Mar, Javier Rosino y cuatro concejales de la Corporación de esta histórica villa visitaron el pasado martes las Cuevas de Altamira, en su segundo día de reapertura.

Rosino declaró ayer, a Radio Popular, que las pinturas de Altamira, están en perfecto estado de conservación y que no hay indicios de hongos o bacterias, como se ha dicho en algún periódico nacional. Por otra parte insistió en que se está tratando de trasladar la enfermedad de las cuevas francesas de Lascaux a Altamira, cuando no hay ninguna causa para ello.

El alcalde de Santillana del Mar insistió en que Altamira debe de ser abierta, una vez finalicen los actuales estudios, eso sí, con un cupo controlado de visitantes que puede cifrarse en cien al día. Con esta medida y la vigilancia constante de los técnicos de la Universidad de Santander –finalizó- se podría evitar un nuevo y desagradable cierre como el que se produjo en septiembre de 1977.

J.A.C.

Para Javier Rosino, alcalde de Santillana del Mar, la visita que realizó en compañía de cuatro concejales más del Ayuntamiento, fue algo obligado, porque considera que se ha escrito mucho, y a veces no muy correctamente, sobre el estado de las famosas pinturas, por lo que necesitaba tener una visión objetiva y personal de cómo se encuentran. Rosino señaló que se ha intentado traer la enfermedad y el problema de las Cuevas francesa de Lascaux a Altamira, al hablarse de bacterias y de hongos, como anteayer mismo comentaba en un informe el diario madrileño “ABC”, lo que considera es totalmente falso.

“De ahí –afirma Rosino Mata- que fuese totalmente necesario que nosotros intentásemos comprobar que allí, en la gruta, no había nada de esto que se ha dicho. Nosotros –añadió- los miembros del Patronato de las Cuevas, pertenecientes a la Corporación de Santillana habíamos intentado entrar en Altamira, y así lo manifestamos en las dos reuniones que éste celebró desde 1979, para tener una base de discusión sobre el problema de la tan traída y llevada contaminación. No se nos permitió la entrada, porque se alegó que podíamos afectar al proceso de las investigaciones y al iniciarse esta segunda fase del estudio, con visitantes, consideramos oportuno solicitar el acceso a Altamira por las razones anteriormente expuestas. Al saber la fecha de apertura con antelación jugamos con ventaja y fueron nuestras solicitudes las primeras en llegar al Museo de Altamira”, finaliza el alcalde de Santillana del Mar.

Las pinturas están en buen estado

A la pregunta de qué le pareció el estado actual de las pinturas, Rosino señaló “que lo mismo que a  los primeros cinco visitantes”. “Las pinturas –dijo- están perfectamente, como nos habían dicho los guías que han estado entrando durante estos cuatro años para realizar distintos servicios. Están en buen estado, y tienen todo su esplendor de color, y poseen el grado de humedad idóneo. Hay que tener en cuenta que ahora es una de las épocas en que Altamira hay mayor grado de humedad dentro de esos períodos normales de mayor o menor grado que ha tenido siempre la Cueva. No hemos encontrado ningún tipo de contaminación ni tampoco rastros de bacterias u hongos, como se ha dicho en la prensa nacional. Yo estoy satisfecho de la labor realizada hasta el día de hoy, porque he comprobado el magnífico estado en que se encuentran las pinturas. Por otro lado, en la visita recibimos todo tipo de explicaciones del guía, que es un hombre que conoce muy bien los pormenores de Altamira, puesto que lleva muchos años realizando sus funciones”.

Según Rosino las Cuevas deben de abrirse, una vez finalizado este período de investigaciones. “Esta es una idea –señaló- que también está en la mente del actual director general de Bellas Artes, Javier Tussell, que está dispuesto a que los estudios lleguen al final, y, además, es el interés, prácticamente de todos. Desde luego –señaló el alcalde- no se puede consentir la “romería” de visitantes que se produjeron en años anteriores al cierre de 1977, y no se pueden permitir cifras de 2.300, o más, visitantes al día. Los grupos de veinte personas, cada diez minutos, era algo verdaderamente horroroso, que obligaba a los guías, incluso, muchas veces, a tener que desabrocharse el cuello de la camisa por el calor asfixiante que existía en el interior de Altamira. Lo que sí hay que hacer ahora es determinar el número de visitantes diarios para que las visitas no afecten de forma notable al futuro de las pinturas. Esto le corresponde a la Universidad de Santander, que bajo la dirección del profesor Eugenio Villar está llevando los estudios francamente bien. Al menos esta reapertura así lo demuestra.”

Cupos de cien personas diarias

Pese a este hecho, Rosino señaló que él “como persona particular, puede dar una opinión al respecto y que considera que una cifra óptima sería de cien a ciento cincuenta personas diarias, que no afectarían en nada a la estabilidad de las pinturas. Estima que Altamira se abrirá con una cifra, por debajo de la misma, y siempre sin rebasarla”.

El alcalde de Santillana del Mar considera que con esta reapertura controlada  y la construcción de una réplica que servirá para absorber la gran afluencia de turistas propia de los meses del verano el tema quedará resuelto definitivamente.

Finalmente expuso que con este control de visitas, y la permanente vigilancia de los técnicos de la Universidad de Santander que seguirán estudiando el interior, se evitarán nuevos hechos desagradables como el que se produjo en el año 1977 y, consecuentemente, se podrán evitar nuevos cierres.

DM/ 18 de febrero de 1982

 

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martes, 25 de julio de 2023

P.B. Calderón año 1981

 


P.B. Calderón año 1981

En la Liga Provincial de Tercera, Torneo "Federación", grupo once; La Peña Bolística Calderón se clasificó en 7º lugar, con 18 puntos.

(De la Memoria de la Federación Cántabra de Bolos, año 1981)


Publicado en EL DIARIO MONTAÑES en distintas fechas:

Infantiles: Camus subcampeón regional

El futuro está asegurado
Infantiles: Alfonso González campeón

En “El Verdoso” se disputó el Campeonato regional de Infantiles y una vez más los chavales mostraron y demostraron sus posibilidades y dejaron constancia ante el gran público de que ellos también juegan, aunque en sus competiciones se van solos, o casi solos. Quedó también una vez demostrado que el futuro está asegurado.

Tras las sucesivas eliminatorias en las que salieron a relucir los nervios, la competición transcurrió con entera normalidad arbitrada por el colegiado Díaz Fernández. tras  a la final Alfonso González, de Ontoria con 508 bolos y J.M. Camus , de Oreña que tenía al llegar al concurso final cinco bolos menos que Alfonso clasificándose en el puesto del “bronce”, Juanjo Ruiz con 486, después quedarían. Luis Cubillas, 338, Tomás Noriega, 335; Higinio Cobo, 335, y Roberto Gutiérrez, 335 bolos.

La final fue buena en juego y aunque los dos finalistas no brillaron como otras veces, porque entre otras cosas son dos chavales de los que “juegan”, de esos que se preocupan de jugar la bola en vez de lanzar “ladrillos” para arrastrar bolos y buscar la suma. Jugaron mostrando su facilidad, su saque, su técnica y sus posibilidades. En esta final Alfonso que tiraba de postre aguantó los arreones de su rival y amigo y navegó al pairo de su ventaja inicial que conservó y aumentó al término del campeonato en dos palos más ya que con 126 en esta vuelta Alfonso González totalizaría 634 bolos contra los 627 de J. M. Camus con 124 en la final.

Muchos fueron los aplausos que la afición prodigó a estas promesas.

DM – Domingo, 26 de julio de 1981

 

Benjamines: Carlos Arenal, campeón regional

Carlos Arenal se proclamó en la bolera “Ico Mallavia”, de Torrelavega, campeón regional de categoría de benjamines superando netamente a sus rivales, al sacar al subcampeón, Manuel Cipitria, 37 bolos.

Carlos Arenal, sumó 384 y Cipitria, 347, dejaron el “bronce” para Víctor López (Roiz), 237, y el cuarto para Emilio Gómez (Peña Calderón), 226. Intervinieron también Luis A. Prieto, Pablo Pérez, Fernando Gutiérrez y Rubén Arce.

DM – 12 de agosto 1981

 

Campeonato de España infantil

Juanjo, neto vencedor

Los cántabros dominaron el Campeonato de España infantil de bolos, y en “El Verdoso” los ocho primeros de la clasificación fueron otros tantos jugadores de nuestra regional, que mostraron y demostraron a quienes aún no confían demasiado en el futuro bolístico, que ese “mañana” es esperanzador, gracias principalmente a la acertada planificación y estructuración actual en esta categoría, por parte de la Federación y por parte de esos formidables dirigentes de peñas que dedican  sus mayores esfuerzos a la “siembra”.

La afición aumenta entre la chavalería en Cantabria y los resultados no pueden hacerse esperar, aunque después tal y como en la presente temporada llega algún asturiano y nos gana en casa, como días pasados hiciera Rodrigo Núñez al adjudicarse el nacional juvenil. Pero, esto, también es signo positivo de la expansión de nuestra modalidad.

Juanjo

Juanjo Ruiz, el popular armador de la Peña Bolística de Torrelavega se adjudicó el título en la boera de “El Verdoso” superando netamente a todos sus rivales.

En las tiradas matinales quedaron eliminados: Nacho Trueba, con 337 bolos; Roberto, 360; Óscar Fernández, 344 y Alfredo Aja, 339, pasando a las semifinales Juanjo, Tomás Noriega, J. M. Camus y Alfonso González.

En la semifinal, Tomás descendió al cuarto lugar (499) pasando Alfonso al tercero con 504 y a la final Juanjo y Camus, con ventaja de Juanjo de 30 bolos, que le hacía franco favorito y que al intentar Camus el emboque y no lograrlo se quedaba en 114, con los que totalizaba 621, que fueron sobrepasados ampliamente por Juanjo que con 129 en esta vuelta, tirando siempre tranquilo y al pairo de su ventaja, sumaba 686 bolos.

Arbitró el colegiado señor San Román, con una actuación feliz y en cierta medida educativa.

Al final el presidente de la Federación Española, Segundo Eguía, de la Federación Cántabra, Juan Álvarez Rodríguez y el concejal Javier Hinojal impondrían las medallas de oro, plata y bronce, sonando las notas del himno nacional en honor de los chavales subidos en el podio de los triunfadores donde recibieron los trofeos y los aplausos siempre merecidos.

DM – 25 de agosto de 1981

 

“El Belga”, vencedor en Oreña

Ayer se disputó en Oreña la tradicional competición de ases que se juega por séptima vez, con la intervención desinteresada de los participantes. En esta ocasión fue vencedor “El Belga” (que se llevó el jamón), con 400 bolos, seguido de “Tete” Rodríguez, con 390; Quintana, 249; Calixto, 238; “Faelo”, 120; Castanedo, 119 y Fuentevilla, 118 bolos.

El premio especial a la jugada mayor fue para “El Belga”, con 23 bolos en una tirada.

DM – 4 de septiembre de 1981

 

Infantiles

También la formación de la Peña Ico Mallavia, de Torrelavega se impuso en las finales de la Liga Provincial Infantil que patrocina la Caja de Ahorros y que disputaron en “El Verdoso”. Los torrelaveguenses sumaron en la final 332 bolos por 321 de los de Calderón (Oreña), clasificándose seguidamente, La Carmencita, 270; Casa Sampedro, 227 y Liérganes, 208 bolos.

DM – 8.09.1981


En “Carmelo SIERRA”

Hubo finales en la bolera “Carmelo Sierra” y en la misma se dieron los siguientes resultados:

Benjamines: Emilio Gómez, 235; Pablo Pérez, 234; M. Cipitria,109, y Óscar Raúl Díaz, 90.

Infantiles: Tomás Noriega, 257; Nacho Trueba, 240; Alfonso, 125, y José Hernández, 91 bolos.

DM – 18 de septiembre de 1981

 

Concurso para infantiles “Luis Castillo”, en Oreña

Se disputan las finales del concurso para categorías menores “Luis Castillo”, en la bolera de Oreña, donde el éxito acompaña a la organización.

En las distintas categorías los resultados técnicos fueron los siguientes:

Infantiles: Roberto García, 248; José A. González, 224; Daniel Castillo, 125, y Marcial González, 116 bolos.

Alevines: José Luis Mallavia, 256; José A. Vallines, 249; Javier Barquín, 130, y Javier Vallines, 116 bolos.

Benjamines: Manuel Cipitria, 239; José I. González, 234; Andrés Prieto, 107, y Pablo Pérez 104 bolos.

No intervinieron Alfonso González y Juan Camus, que se encontraban en Madrid disfrutando del premio especial de la Federación Española por su clasificación en el Campeonato de España.

El reloj que se ponía en disputa para el campeón de campeones fue ganado por José Luis Mallavia con 256 bolos.

DM/ 29 de septiembre de 1981

 

Memorial Victoriano Pérez

En Roiz –bolera de la Cocina- se disputaron las finales del concurso infantil Memorial Victoriano Pérez, en que resultaría ganador de ganadores Ángel Aguazo con 123 bolos.

En alevines ganó Ángel Aguazo con 272 seguido de Ángel Vallines con 270, José M. Ceballos y Felix Rivero.

Intervinieron en este torneo 106 jugadores.

DM – 8 de octubre de 1981


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P.B. Calderón 1980

P.B. Calderón 1979

P.B. Calderón 1978

P.B. Calderón 1977


sábado, 15 de julio de 2023

Fundación Santillana, en Santillana del Mar, año 1981

 

copia de "Si las piedras hablaran"

Fundación Santillana

El día 28 con la presencia de Jesús Polanco
Ricardo Gullón presentara la Fundación Santillana

J. Pindado

Ricardo Gullón, uno de los fundadores de la Escuela Altamira, está encargado de hablar en el Parador Gil Blas con motivo de la presentación oficial, el 28 de febrero, de la Fundación Santillana, de la que es presidente Jesús de Polanco, el hombre fuerte del diario “El País”.

El Sr. Polanco, cabeza del Consejo General del Patronato de esta Fundación, estará en Santillana del Mar la tarde del día 28 para visitar las obras –que se espera finalicen el próximo verano- de la Torre de don Borja y de la Casa de la Infanta Paz, que serán la sede de la Fundación Santillana.

En alguna ocasión ha manifestado Jesús de Polanco que el impulso de crear esta Fundación con fines culturales y educativos tiene una motivación en el cariño que por vía materna le empuja al encuentro de sus raíces. Dos vicepresidentes de la Fundación estarán ese día para acompañar a Polanco, el Sr. Díez Hochleitner y el Sr. Pérez González.

Explicará primero el programa a realizar y actuará el segundo como moderador en una rueda de prensa.

En el hall del Parador Gil Blas, en recuerdo de las reuniones que tuvieron los miembros de la Escuela de Altamira, se descubrirá una placa conmemorativa, de homenaje a los ya desaparecidos. Aquella escuela que nació por iniciativa del pintor Muthías Goeritz, "secundado por Ángel Ferrant, Pablo Beltrán de Heredia y yo”, dijo Gullón en la Universidad Internacional en el Curso de Arte de 1977. Creación vital, actualizada concepción antidogmática y libre, respeto por la intuición propia y auténticas son algunas de las características de este grupo altamirense apuntadas por Gullón. En el número uno de la revista “Bisonte” analizaba este profesor de la Universidad de Chicago cómo la Escuela se acogió al signo de Altamira, “por considerarse símbolo de arte vivo, de arte fuera del tiempo histórico, de arte por encima de todo nacionalismo representativo de una pintura que fundía formas y experiencia, de una pintura reveladora de una gran capacidad de síntesis”.

Javier Tussel, director general de Bellas Artes, Raúl Morodo, rector actual de la UIMP e Hipólito Escolar, director de la Biblioteca Nacional está previsto que intervengan, en colaboración con la Fundación Santillana, en una serie de actos y realizaciones que se están perfilando desde ahora.

Doña Blanca Iturralde será la representación genuina de esta Fundación en Cantabria.

(DM – Sábado 14 de febrero de 1981)

 

Muchas personalidades asistieron a un brillante acto inaugural

La “Fundación Santillana” inició ayer su andadura

Con la firma de un convenio de Cooperación entre la Fundación Santillana y la Dirección General de Bellas Artes, y otro con la Universidad Internacional Menéndez Pelayo de Santander se inició ayer formalmente la actividad de esta entidad patrocinada por don Jesús de Polanco consejero delegado de “El País”.

Largo, muy largo, fue el acto de presentación, por las visitas ordenadas (como si de una entrada selectiva a las Cuevas de Altamira se tratase) y por las numerosas intervenciones que existieron. El propio presidente del Consejo General del Patronato, señor Polanco, justificó “por razones pedagógicas y de seguridad” –las obras no están totalmente realizadas- los grupos de visita siendo “cicerone” del primero de ellos, que componían los duques de Alba (doña Cayetana cortó la cinta inaugural), el señor Ansón, y el secretario de Estado señor Robles Piquer.

Díez Hochleitner, vicepresidente del Patronato, resaltó los fines y programa de la Fundación, orientada hacia la creación de un importante banco de datos educativos, al fomento de conferencias, exposiciones y becas residencia para artistas. A la pregunta tópica y desenfadada del supuesto sobre la “evasión de Impuestos” que suele achacarse a estos entes respondería que “solamente se desgrava el diez por ciento”. Se pretenden realizar estudios comparados de carácter educacional en colaboración con FUNDESCO, contándose ya con una importante biblioteca especializada.

No se mencionó en ningún momento a la Universidad de Santander si bien se esperan proyectos y la sucesiva incorporación de organismos académicos y personalidades, a título personal, de otras fundaciones y de miembros de entidades de investigación. Aunque no está reglamentado, los miembros del Patronato han venido reuniéndose cada quince días en Madrid y a juicio del señor Hochleitner, presidente del Club de La Haya, deberán continuar los encuentros de trabajo, por lo menos una vez al mes.

Unos quinientos posters norteamericanos se han coleccionado porque también se implantará un “Museo del cartel”). Una sencilla, pero histórica exposición ya podía contemplarse: un gouache de Miró un dibujo de Santos Torroella pintado para esta ocasión; una obra de D’Ors (“no hay tal prehistorias”, una traducción del P. Isla de una edición de 1900 de la obra de Lesage “Gil Blas de Santillana”.

Aparecía doña Blanca Iturralde, perenne guardadora de los tesoros de Santillana, mínima entre la gente, pero feliz. Chus Otero –con su arpa de piedra expuesta- , se confundía, patriarcal, con los visitantes. Todos los parlamentarios de UCD, del PSOE Mario Garcia-Oliva, un concejal de Torrelavega, la señora de Teira, y por la alcaldía del pueblo, el señor Rosino, que descubrió la lápida conmemorativa de la Escuela de Altamira en el zaguán del parador, en lugar de Robles Piquer, como señalaba el programa.

Don Raúl Morodo –que insistió sobre la “internacionalidad” de la UIMP insistiendo sobre la idea de que no es de Santander, pese a su expresión de “País Cántabro”- felicitó a Jesús Polanco y a sus amigos aludiendo al contraste del asalto al Parlamento con el acto cultural celebrado, ambos durante la misma semana, y matizando la pertenencia a la izquierda del patrimonio cultural.

Estaban presentes en esta ocasión muchas personas conocidas: Pereda Aparicio, Zúñiga, doctor Vélez, gobernador,  presidente de la Diputación, alcalde de Santander, Ortiz Melón, Teja, Jesús Maza, López Aranda, el vicario general señor Osoro, el director de la Biblioteca Menéndez Pelayo, señor Revuelta; el mantenedor de la Casona de Tudanca, Rafael González; Zamanillo; Manuel Arce; los hermanos Madariaga de la Campa; Casado Soto; Carlos Galán; Crespo de Lara… y numerosos pintores (no así gente de la música) como Pedro Sobrado, Gloria Torner, Enrique Gran, Julio de Pablo, Román, Blanco del Piñal, etc. Pictóricamente están previstas exposiciones de mucho interés: una retrospectiva de la Escuela Altamira, exposición-homenaje a María Blanchard, etc.

Robles Piquer opinó para EL DIARIO MONTAÑÉS que era sumamente elogiable la idea de “la recuperación arquitectónica y de servicio público de la Fundación, encajando perfectamente este sentido de la iniciativa privada”. Tussel, director general de Bellas Artes, Archivos y Bibliotecas puso como “ejemplo” en su parlamento esta idea fundacional y su objetivo. Más extenso fue el director de la Biblioteca Nacional, señor Escolar, quien entre otras cosas destacó la figura de don Íñigo López de Mendoza, mencionó años de esfuerzo aperturista e hizo un canto a los libros.

La última intervención fue la de Ricardo Gullón, profesor de la Universidad de Chicago, quien tuvo un recuerdo para el movimiento artístico acogido al emblema del bisonte, la Escuela de Altamira, a la cual, al igual que Pablo Beltrán de Heredia, perteneció. Reconoció su emoción y sus palabras la transmitieron.

Los duques de Guell, el marqués de Benemejís, director general del Libro, delegados de Cultura y de Enseñanza, el director adjunto de “El País” Jesús de la Serna asistieron a la inauguración de esta Fundación instalada en la Torre de D. Borja u La Casa de la Infanta Paz de Santillana del Mar, pero que tendrá su sede en Madrid.

Uno de los propósitos de mayor trascendencia será la materialización en Santander de un simposio –con exposición nacional e internacional- para conmemorar el centenario de Juan Ramón Jiménez.

J. PINDADO

DM – Domingo, 1 de Marzo de 1981