martes, 13 de abril de 2021

D. Daniel, fundador de la Obra San Martín (continuación)


ALERTA , sábado 17 mayo 1969

Primera plana:

HA MUERTO DON DANIEL

EL FALLECIMIENTO SE PRODUJO CUANDO EL EJEMPLAR SACERDOTE VISITABA EL COLEGIO P. APOLINAR, CREADO POR ÉL PARA NIÑOS SUBNORMALES

La conmoción producida ayer en la ciudad fue tan intensa como arrolladora era su personalidad. “Ha muerto don Daniel” fue la exclamación en la que, junto al estupor por la noticia inesperada, vibraba un dolor unánime. Nadie se resignaba a creer en la desaparición física del luchador infatigable, del creador de una Obra socialmente cristiana más sorprendente que pueda realizar un hombre, partiendo de cero. Pero el “milagro” lo hizo por la poderosa carga de una acción pastoral que queda como paradigma de tarea entrañable amplísimamente popular.  Se dio por entero a los niños, a los enfermos pobres, y Dios le iba ayudando cada día, encauzando hacia él la sosegada marea de las cooperaciones de todo el pueblo. El que hoy reza por él. Toda la Montaña reza por él y llora su muerte.

Página quinta

D. DANIEL HA MUERTO

REPENTINAMENTE Y EN EL COLEGIO P. APOLINAR POR EL FUNDADO PARA NIÑOS SUBNORMALES

LA INGENTE OBRA DE CARIDAD Y APOSTOLADO DE ESTE SACERDOTE EJEMPLAR SE PERPETUA EN SUS REALIZACIONES: ESCUELAS DE SAN MARTÍN, PREVENTORIOS, COLEGIOS PARA NIÑOS SUBNORMALES  

SANTANDER DEBE PERPETUAR LA MEMORIA DE ESTE BENEMÉRITO HOMBRE QUE CONSAGRÓ SU VIDA A LOS HUMILDES.

“HA MUERTO DON DANIEL”, “HA MUERTO DON DANIEL”. LA NOTICIA CORRIÓ AYER POR LA CIUDAD COMO REGUERO DE PÓLVORA, GENTES DE TODAS LAS ESFERAS SOCIALES  SINTIERON SU CORAZÓN ENCOGERSE CON LA NOTICIA, DON DANIEL GARCÍA, EL BENEMÉRITO SACERDOTE, EL DON DANIEL SENCILLO, EFECTIVAMENTE, HABÍA DEJADO DE EXISTIR DE REPENTINO ATAQUE CARDÍACO, ALLÁ, EN EL COLEGIO PADRE APOLINAR DE EL SARDINERO.

Era mediodía cuando el buen cura se sintió repentinamente indispuesto, muriendo como seguramente lo hubiera deseado; al pie de su trabajo cotidiano, entre sus niños. La noticia  tomó poco después un matiz aún más dramático, si cabe, cuando se supo que unas horas más tarde, en la misma finca, otro sacerdote, don Emilio Casuso, fallecía también repentinamente al conocer el inesperado fin de don Daniel.

Unas horas más tarde, allí en el vestíbulo, podían verse los cadáveres de ambos sacerdotes rodeados de familiares y más íntimos colaboradores. Luego el desfile de gentes se hizo incesante; pobres y ricos, jóvenes y mayores, sin distinción de clase, se unieron en una oración y en un llanto por el hombre bueno que se fue casi como había llegado, sin hacer ruido, haciendo el bien.

AL HABLA CON SUS COABORADORES

Sabedores de lo difícil de nuestra tarea. Tratamos de obtener alguna impresión sobre la ejemplar vida y obra del sacerdote, de sus más directos colaboradores. No bastaría un grueso torno para recoger tantos datos sobre su vida, sus gestos caritativos, su humildad, la ingente tarea de lo conseguido en pro de los niños santanderinos. Don Pedro Sanz, el hombre que ha trabajado junto a don Daniel desde que éste iniciara su tarea en la Obra San Martín, estaba allí, como anonadado, sentado en una silla, junto a otro compañero en la tarea de apoyo de la obra, don Gerardo  Cabarga. Uno y otro contaban.

-          Ha sido una pérdida irreparable. He estado más de veinte años junto a él desde aquel tiempo en que  la obra nacía en la bolera de San Martín, casi a la chita callando. Él era capellán entonces del Colegio de los Ángeles Custodios. Le preocupaban aquellos niños desharrapados del barrio e inició la tarea recogiéndoles allí, pidiendo para ellos, atendiéndoles en sus necesidades más perentorias.

-          Su carácter era el de un hombre esencialmente sencillo y sincero; podíamos siempre contar todos con él.

-          ¿Dónde inició su labor?

PRIMER PASO LAS ESCUELAS DE SAN MARTÍN

-          Todo es bien sabido, porque se ha dicho muchas veces: las escuelas de San Martín fue la materialización y base de las aspiraciones del sacerdote, que jamás dejaría de proyectar su labor hacia nuevas facetas de la caridad insaciable que ardía en su alma. Puede decirse que nunca se fijó una meta final, sino seguir, seguir siempre haciendo algo por los demás y así ha muerto. Realizar las escuelas fue un esfuerzo titánico. Aquello se iniciaba en el año 1938. Luego su preocupación primordial fue preservar a los niños de los posibles contagios tuberculosos y creó los preventorios. La clase pescadora no vivía bien, la terrible enfermedad no estaba erradicada. Y así nació el preventorio de Potes, un verdadero tamiz de toda su obra. Solo Dios sabe lo que don Daniel tuvo que trabajar, lo duro de sus viajes a la capital de Liébana.

-          Sí y menos mal que el hombre se vio siempre ayudado por el propio pueblo, a quien protegía. De Potes le trajeron muchas veces aquellas mujeres que iban a efectuar las compras. Porque no tenía él otros medios.

-          Su obra ha trascendido efectivamente.

-          Pero no porque él jamás dijera nada ni buscara publicidad alguna, nunca quiso compensaciones; quiso permanecer en el anonimato. Pero ocurre que la obra trascendía. Así llegó a fundar esos dos colegios de Canalejas; el preventorio Santiago Galas, estos dos centros de subnormales y el que pensaba abrir para subnormales profundos.

LA OBRA EN AMÉRICA

-          ¿Cómo llegó su Obra a conocimiento de los españoles de América?

-          De la misma forma sencilla que aquí. Nosotros escribimos unas cartas para aquellos montañeses y la contestación generosa no se hizo esperar. Luego fue allá a contagiarles con esa fuerza que él tenía para hacerles ver la necesidad de su ayuda y así surgió la acción decisiva de don Santiago Galas.

-          ¿Cómo veía él ahora su Obra?

-          Con una cierta tranquilidad, por ver que las cosas habían tomado un estado semioficial como si dijéramos y se le hacía sentirse más sosegado. Podemos decir que la Obra de San Martín era atendida por los propios que recibían sus beneficios.

-          Nos recordaba una anécdota de don Daniel. Un buen día se sentaba en un bar, le pedían un cigarro y dejaba allí su cajetilla para quienes deseaban fumar, marchándose tranquilamente. Pasaron los días y un niño se acerca al buen cura: Tenga, ha dicho mi mamá que todo está arreglado. Y con la misma  le devolvían aquella caja de tabaco, que él se había dejado para los demás.

PERPETUAR SU MEMORIA

Contar anécdotas de este tipo sería interminable. Así, por ejemplo, sabemos de la impaciencia del benemérito sacerdote.

-          Cuando nos reuníamos un rato, solía decir: “Estamos perdiendo el tiempo. Tengo que estar entre la gente para pedirles dinero para sus pobres”.

-          Su mejor epitafio puede ser ese que no por socorrido refleja su vida: “Pasó por la vida haciendo bien”.

-          Don Daniel era natural de Bustillo del Monte (Valderredible).Fue capellán en los Ángeles Custodios durante treinta y ocho años, para luego pasar al Colegio Padre Apolinar por él fundado y donde le ha sorprendido la muerte. Cuando ayer estuvimos en el Colegio de los Ángeles Custodios, las monjitas solo supieron decirnos: “Todo lo que se haga por él es poco. No solo nosotras, que tanto le queríamos, sino Santander todo estará conmovido”.

-          Y es cierto; todos los santanderinos estamos en deuda con don Daniel. Sus más íntimos colaboradores nos lo recordaban. “Hemos de perpetuar su memoria, en un monumento, en una calle, en algo”. MANN SIERRA


La nota triste de la jornada de ayer la constituyó el sepelio de don Daniel. Centenares de personas asistieron al funeral oficiado en el primer templo diocesano y posteriormente al traslado de sus restos al Preventorio “Santiago Galas”, una de sus obras predilectas. Todo el cariño de los santanderinos hacia este preclaro sacerdote se puso de manifiesto ayer con la emoción de cuantos asistieron a los piadosos actos. Pero quizá las escenas más emotivas fueron las desarrolladas en el Preventorio cuando los niños allí con el llanto asomado a sus ojos se abalanzaron sobre el féretro que contenía los restos de su protector y sobre él derramaron lágrimas de profundo dolor. Patética escena que Hojas recogió con su cámara.

Emotivas escenas en el entierro de don Daniel

ALERTA domingo 18 mayo 1969 1ª plana

 

Luto en la Asociación Montañesa Pro subnormales por la muerte de don Daniel

La Asociación Montañesa pro subnormales nos remite la siguiente nota:

Todavía, con la emoción y dolor que nos ha producido la pérdida de don Daniel, hemos querido rendir este tributo de cariño y admiración por lo mucho que trabajó en pro del grave problema de los subnormales, y es preciso hacer justicia a la hora de pulsar la balanza, para dejar bien patente que fue un paladín incansable en realizaciones y sin lugar a equivocarnos, uno de los primeros que en España supo hacer frente a la enseñanza de los niños intelectualmente menos dotados.

Ejemplar sacerdote, que partiendo de cero ha llegado a unas realizaciones dignas del mayor elogio y apartándose de su puesto en una parroquia, sin duda alguna con esa inspiración que Dios otorga a sus elegidos, desde hace muchos años todo su empeño era conseguir lo que ciertamente ha logrado con amplitud, llegando en un gesto de humildad y acierto a dar a una de sus instituciones el nombre de aquel otro preclaro sacerdote que fue el padre Apolinar.

Muchas lágrimas, disgustos y sinsabores le habrán proporcionado a don Daniel todas sus realizaciones, pues todos sabemos en aquellos años de su comienzo el trabajo que le habría de proporcionar la petición hecha de puerta en puerta, en la propia calle y en otros diversos lugares, de un donativo en favor de lo que para él era toda su ilusión.

No solo era un enamorado de cuanto él había conseguido sino antes por el contrario todo en don Daniel, cuando afectaba el problema de los subnormales, le cautivaba; para nosotros fue siempre un providencial asesor y no podemos olvidar su última visita a nuestro colegio Juan XXIII, en San Román el 26 de abril, Día Nacional del Subnormal, donde con su gracejo y cariño compartió con nuestros niños unos momentos de grata compañía, interesándose por todos nuestros problemas.

Santander ha perdido un ejemplar sacerdote que todos hemos de llorar; el obrero y el empresario, el pobre y el rico, todos formamos codo a codo en estos momentos de luto para la Montaña, pero todos sabemos que Dios le recompensará con creces cuanto ha hecho en vida, y nosotros, la Asociación Montañesa Pro Subnormales, también nos sentimos acongojados por esa pérdida imposible de restaurar, no pudiendo por menos que unirnos a este dolor y pedir desde este momento mismo se rinda el homenaje póstumo que se mereció y que nuestras autoridades, en su momento, acuerden la forma de perpetuar para el futuro ese recuerdo que jamás hemos de olvidar. A.R.A.


Entrada de la que se es continuación:



miércoles, 7 de abril de 2021

Ángel Gutiérrez Posada (continuación)


mi padre, su vida en Arroyo

Apuntes que  mi padre dejó escritos en Cabezón de la Sal. 

(año 1986).

Ángel Gutiérrez Posada (1901-1992) 

año de 1986 día 28-5

Tal día como hoy, hace 75 años, yo estaba en Santillana que era víspera del Corpus, se celebraba mucho y los críos de mi tiempo salían con sacos a buscar finojo (hinojo) por los praos (prados) para echarlo por las calles; todos los que vivían por donde pasaba la Procesión que salía de la Iglesia (Colegiata),  por el Río de la Calle, por el Cantón arriba, hasta donde estaba la cochera de los Marqueses que allí ponían un altar, allí paraban y después seguían hasta la Plaza que había otro altar, regresando a la Iglesia por la calle del Racial.

Todas las calles estas estaban tapadas de finojo y espadañas que íbamos pisando; desde todos los balcones que daban a las calles tiraban flores deshechas  al Palio. Esto lo vi yo hace bastantes años este día del Corpus.Fdo. Ángel Gutiérrez Posada

Cabezón de la Sal 28.5.1985,víspera del Corpus

Como está lloviendo y no hace para salir por ahí, me paso el tiempo escribiendo algo, aunque sea mal, y recordando algunas cosas.

Yo vivía en Arroyo con mis padres, pero entonces estaba viviendo en Santillana en casa de mi hermano que trabajaba en Solvay y tenía una vaca que le había dado mi padre y se la atendía yo; entonces no había radio ni televisión pero sí había fonógrafo que le tenían unos Señores que los llamaban los Mañosos y eran ricos estos Señores, vivían más arriba de la Plaza. Pero tenían la casa en obra y se bajaron a vivir al 2º piso de la casa de Primo el carnicero, y allí ponían todas las noches el fonógrafo y salíamos todos los críos a oírle, en el alto de la calle del Cantón, entonces también hacían bastantes comedias en la Plaza al aire libre y algunas veces teatro en un local que había en lo que es hoy el Parador que entonces era de los Marqueses y ese local era muy grande donde almacenaban todo el maíz de estos Señores que lo traían todos los renteros de Oreña, Arroyo, Ubiarco, Queveda, Camplengo, Yuso, Vispieres, Herrán y Santillana. Era un local muy grande, le llamaban la Panera y le llenaban de maíz a granel que traían los renteros.

En Arroyo, donde nací yo eran 10 vecinos, todos renteros, 4 de los Marqués y 6 de los Escribanos y de otros Señores de Santillana.

Cuando mi padre fue a vivir al pueblo de Arroyo casi todas las fincas que había cerradas eran de todos esos Señores de Santillana y todas las fincas de la mies mancomunadas también.

Pero a finales del siglo XIX llegaron a ese pueblo dos vecinos uno era de Cerrazo y otro de la Vega de Pas, que uno era mi padre y otro y un Pasiego que iban juntos a la cantera de Cerrazo a barrenar con barreno de veinte y fue cuando en ese pueblo de Arroyo se empezaron a cerrar fincas particulares con piedra calear que sacaban ellos.

Porque en aquellos tiempos eran los dos mejores barrenadores en aquella carretera de Cerrazo.

Mi padre se llamaba Eusebio Gutiérrez y el compañero Gumersindo Lavín, los dos cerraron 5 o 6 cierros con pared de piedra calear, de 100 carros, de 60 y de 40 que fueron las primeras fincas particulares en ese pueblo de Arroyo que cerraban ellos mismos; estas fincas las hicieron comprando trozos de terreno al pueblo de Arroyo y de Ubiarco y algunas que tenían ellos en propiedad que las llamaban helgueros, todas de monte y ellos las fueron empradando a fuerza de trabajar.

Las fincas de Gumersindo las llevan hoy familiares muy lejanos, las de mi padre las llevan todas, los nietos.

En Arroyo, ya son todos propietarios, ya hace más de 50 años.

Cuando hace más de 50 años casi todos eran renteros de Señores de Santillana y otro pueblos, que eran los dueños de casi todas las fincas de la mies que son buenas y producían mucha maíz y muchas alubias; que sembraban 60, 70, 80 carros de tierra cada vecino.

La casa de mi padre es de planta y piso, la planta era un portal muy grande que se llenaba de panojas que había que quitarle la hoja y subirlas al desván; esto lo vi hacer desde 1904 hasta 1915.

En 1905 estaban por la noche deshojando todos los de casa y yo estaba allí y no dormía, entonces mi madre mandó a mi hermano Nino que me subiera a la cocina que me diera una taza de sopas y me llevara a la cama; me subió a la cocina, hizo con unos palos una lumbre, calentó las sopas y me las dio y a la cama, y ellos seguían deshojando hasta altas horas, y después subían a la cocina, ya tenían castañas cocidas, las comían, bebían una copa de anisado y a dormir.

Esa era la vida de una familia unida. Esto fue a primeros de siglo, después ya fue cambiando, yo lo escribo como cierto y lo firmo

Fdo Ángel Gutiérrez Posada 30.5.1985

Cabezón de la Sal 31.5.1986

En casa de mi padre todo el año había fruta en la guerta (huerta), castañas y nueces; todos los árboles frutales habían sido plantados por mi padre, los castaños por los abuelos, y los nogales por mi padre, que los plantó detrás de la Ermita del pueblo, un terreno que había delante de casa, que me recuerdo yo de cuando los sacudían que daban 2 sacos de nueces o más, había castañas y nueces para todo el invierno, esto hará hace 70 u 80 años.

Hoy no sé, lo que habrá, en posesión de ello estará un nieto o un sobrino mío.

El terreno de la mies se empezó a vender en el año 1924 que fue cuando mi padre, uno de los renteros de los marqueses que había en Arroyo compró lo que llevaba, que eran unos 120 carros en varias fincas en la mies que le costaron entonces unas 6.000 pesetas. Las otras fincas de los marqueses también vendieron todas, así que en Arroyo hoy todos son propietarios.

Entonces con mi padre estábamos solos en Arroyo, mi padre, mi hermano Vicente, mi sobrino Eusebio y yo y una mujer que nos arreglaba, que era una parienta, ya vieja entonces, ya nosotros por esos años de 1920 en adelante nos defendíamos bien que fue cuando compramos el terreno, 120 carros, que llevábamos a renta de los marqueses y la finca de los Hoyucos a Gabriel el de Ubiarco que medía 110 carros cerrada de piedra calear; esta finca estaba sin empradar,  la empradamos nosotros, también nosotros terminamos de cerrar otra finca en alto de la Cotera de 70 carros, todas estas y las que había cerrado mi padre hacían un total de 700 carros que teníamos en Arroyo. 

La idea de mi padre siempre fue de dejarle una finca cerrada a cada hijo, que éramos 7 y las tenía, pero después no nos tocó más que media, a mí me tocaron 50 carros de una finca de 100 y 15 carros en fincas sueltas por la mies; estos 65 carros que me tocaron a mi, que en el año 1957 se valoraron en 65.000 pesetas, se las cambié a mi hermano Andrés por la que le tocaron a él por herencia de mi hermano Benigno en Oreña, que eran edificables y valían igual.

De los 145 carros que heredó mi hermano Vicente más que los demás hermanos; ahora, como no tuvo familia, el día que muera la viuda, que es usufructuaria mientras viva, volverán a los sobrinos según el testamento hecho por él. A unos más que a otros según dicen, ¡que quién se lo iba a decir a él! De los bienes que tenía él en matrimonio como gananciales, aunque fueran comprados con dinero del hermano, de eso son herederos los sobrinos de la viuda.

Como está lloviendo y no se puede salir de casa, me paso el tiempo escribiendo cosas, mal o bien.

Ángel Gutiérrez Posada 4.6.1986


Entrada de la que se es continuación:

Entrañable grupo de Arroyo

Mis abuelos paternos:






jueves, 25 de marzo de 2021

CONCENTRACIÓN PARCELARIA EN OREÑA

 

Titulo de propiedad pasado por Registro y Notaría

319 propietarios beneficiados en tiempo y producción y valor de las fincas

El jueves pasado se efectuó en Oreña la recepción por parte de los propietarios de los nuevos títulos de propiedad resultantes de la concentración parcelaria realizada en sus barrios de Viallán, San Roque, Caborredondo, Perelada, Padruno, Bárcena y Torriente.

A tal fin se trasladaron  don Ángel Casáiz y don Germán Sanz, jurídico y perito agrícola respectivamente, del I.R.Y.D.A., haciendo acto de presencia don Francisco García Díez, ingeniero jefe del organismo en nuestra provincia. A su llegada fueron saludados por el presidente de la Junta Vecinal don Manuel Díaz (*), que ostentaba la representación del alcalde de Alfoz de Lloredo don Antonio Díaz Cuesta.

La entrega se llevó a efecto en el Centro de Reuniones del Plantel Juvenil del Servicio de Extensión Agraria y comenzó con unas palabras del señor Casáiz reiterando las condiciones que regirán en lo sucesivo para la transmisión de las parcelas.  Seguidamente, fueron entregados los títulos a sus propietarios o representantes, labor que ocupó dos horas.

Las principales características de esta nueva concentración que afectó a algo más de trescientas sesenta y nueve hectáreas repartidas entre trescientos diecinueve propietarios son las siguientes:

CIFRAS ELOCUENTES

Antes la superficie media por parcela era de 7 áreas 57 centiáreas correspondiendo 15,26 parcelas por dueño. Después de un coeficiente de concentración de igual a 93,45 por 100,  y de un índice de reducción equivalente a 7,89, la propiedad ha quedado redistribuida en una extensión por parcela 59 áreas y 80 centiáreas, siendo de 1,93 el número de parcelas por propietario. Aclarando conceptos:

Antes,  cuatro carros y cuarto , después, treinta y tres y medio.

La longitud de los caminos es de 5.504 metros, siendo su presupuesto 2.149.000 pesetas.

La principal mejora que se deriva de esta concentración, en boca de sus beneficiarios, es el ahorro considerable de tiempo.

-          Antes, nos decían en el Mesón del Jamón, toda una mañana para un “burro” de verde que daba apenas para tres vacas. Ahora, nos sobra tiempo porque tenemos menos paseos.

-          Cuando interesamos opiniones sobre el valor actual de las fincas, coinciden en apreciar una sensible mejoría. Manifestamos entonces, que puede ser debida esa revalorización al actual estado económico de la ganadería.

-          Independiente de eso, nos responde Paulino Calderón (*), es que resulta más cómodo y fácil adquirir una finca de seiscientos carros, todos en una, que dedicarse a la caza de trozos sueltos para reunir cuatrocientos carros. Y esa comodidad y facilidad se traduce en mejor precio.

-          Desde la concentración, informa ahora Poldo (*), podemos establecer como precio normal del carro de tierra a ocho mil pesetas.

En tanto se efectuaba la entrega de los nuevos títulos, pudimos escuchar las opiniones de varios propietarios que coincidían en afirmar:

NO QUEREMOS VOLVER A “LO DE ANTES”

-          Si hoy nos dijesen que volver a lo de antes, ninguno querríamos. Nos inclinamos todos, o casi todos, por una nueva reconcentración.

-          En este sentido manifestaron al señor García Diez, quien respondió que en algunos lugares de España ya se estaba efectuando, pero en lo que atañe a nuestra provincia, por ahora es primordial llevar las ventajas a los lugares que aún carecen de concentración.

-          Igualmente expuso el ingeniero jefe del IRYDA, que el contacto entre el organismo y los nuevos propietarios se continúa. Que la acción no termina con la entrega de títulos, sino que prosigue mediante la concesión de ayudas económicas que el Estado brinda en condiciones muy interesantes.

-          Ante la demanda de información a este respecto, el señor García Díez puso a disposición de todos, las oficinas de IRYDA en Santander, calle Calderón de la Barca número 8, donde serían atendidos por el personal correspondiente.

-          Igualmente coincidían los comentarios de los propietarios sobre haberse apreciado un mejoramiento en la producción total todo lo cual había producido profunda sorpresa y su correspondiente contento por esta confirmación de las esperanzas depositadas en Concentración y en sus hombres.

-          AGAPITO DEPAS

-          15 noviembre 1972 ALERTA- CRÓNICAS DE LA PROVINCIA

-           

-          (*) Manuel Díaz Sousa (1921-2002)

-          (*) Paulino Calderón Prado (1914-1995)

-          (*) Leopoldo González González (1919-2009)


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jueves, 18 de marzo de 2021

Alfredo Herrero Rodríguez y Genara Gutiérrez Gutiérrez




Alfredo Herrero Rodríguez (n. 2 dic 1913 Cerrazo, sep. 10 nov 1990 Cementerio Santillana del Mar) y Genara Gutiérrez Gutiérrez (n. 2 dic 1919 Camplengo Santillana del Mar, m. 25 jul 2013 Torrelavega) casados el 6 de abril de 1953 en la Iglesia Parroquial de Santa Juliana de la Villa de Santillana del Mar.

Sus hijos:

Isabel (n.18 ene 1954 Vispieres Santillana del Mar), María Luisa (n. 16 ene1956 Santillana del Mar), Alfredo (n. 20 mar 1958 Arroyo Santillana del Mar) y Arseliano (n. 18 may 1961 Arroyo Santillana del Mar).

Labradores, residencia en Arroyo Santillana del Mar.

 

Alfredo era hijo de Alfredo Herrero Cayuso (n. 26 jul 1884 Santillana del Mar, m.) y Alicia Rodríguez González (n. 1889 Cerrazo, m.).

Sus hermanos: Antonia (n.,m.), Emilio (n.,m.), Telesforo (n.,m.), Sara (n.1917, m.), Casimiro (n.,m.), Emilia Plácida (n. 3 sep 1922 Arroyo Santillana del Mar, m. 21 oct 2008 Torrelavega) y José (Pin) (n., m.).

Era nieto paterno de Manuel Herrero Abascal (n. 20 may 1849 Santillana del Mar, m.) y Manuela Cayuso Barquín (n. 1857 Torrelavega, m.).

Era nieto materno de Baldomero Rodríguez () y Antonia González (n. Cerrazo).

 

Genara era hija de Domingo Gutiérrez González (n. 1896 Villapresente, m.) y Encarnación Gutiérrez González (n. 16 mar 1894 Vispieres Santillana del Mar, sep. 18 jun 1971 cementerio Santillana del Mar).

Sus hermanos: María Inés (n. 1 feb 1922 Camplengo Santillana del Mar), María Teresa (n. 1923 Vispieres Santillana del Mar, sep.1 feb 2006 cementerio Santillana del Mar), Marcelino Domingo (n. 22 feb 1926 Camplengo Santillana del Mar), Encarnación (n. 24 jun 1928 Vispieres Santillana del Mar, m.12 dic 2015 Torrelavega), Eulogio (n. 26 may 1930 Vispieres Santillana del Mar, m. 23 feb 2018 Torrelavega), Domingo (n. 21 may 1932 Santillana del Mar, sep. 30 jun 2005 cementerio Santillana del Mar) y José Luis (n. 2 ene 1935 El Castillo Santillana del Mar).

Era nieta paterna de Eulogio Gutiérrez (n. Villapresente) y Gumersinda González (Villapresente).

Era nieta materna de Gregorio Gutiérrez Gutiérrez (Vispieres Santillana del Mar) y Basilisa González Fernández (n. 13 abr 1865 Camplengo Santillana del Mar, m.).

 

Raíces:

Domingo, hermano de Genara, estaba casado con mi prima carnal María Manuela Gutiérrez Oreña (1931-2014).

 

Anecdotario:

 

Otros familiares en este blog:

Su hijo:

48.- Arseliano Herrero Gutiérrez. Grado cuarto de ascendencia

Suegros de Domingo, hermano de Genara:

Andrés Gutiérrez Posada y Benita Oreña Herrera


viernes, 26 de febrero de 2021

Eduardo González Pardo Autrán e Isabel Obregón Rumoroso

 


Eduardo González Pardo Autrán (n. 11 dic 1927 Torrelavega, m.  2 abr 2020) e Isabel Obregón Rumoroso (n. 21 may 1930 Novales , m. 6 ene 2020), casados en el año 1958 en la iglesia parroquial Ntra. Sra. de la Asuncion de Novales.

Sus hijos:

Eduardo (1958-2018), Santi

Practicante, residencia en Novales.

 


Eduardo era hijo de Santiago González Pardo y Consuelo Autrán

Sus hermanos: Ana (1820-1977), Helena (-2005)

Era nieto paterno de

Era nieto materno de

 

Isabel era hija de Urbano Obregón Pérez (n. 1890 Novales, m. 1983 Novales) y María Rumoroso Martínez (n. 1889 Novales, m. 1967 Novales).

Sus hermanos:

Era nieta paterna de Manuel Obregón Pérez (n.1855 Novales,m.) y Dolores Pérez Gómez ().

Era nieta materna de Miguel Rumoroso García (n.1857 Novales, m.) e Isabel Martínez Palencia (n.1865 Novales, m.).

 

Raíces:

María, la madre de Isabel, era hermana de Genaro (1904-) casado con Teresa Calderón Prado (1917-), hermana de Paulino (1914- 1995) casado con Ángeles Gutiérrez Martínez (1918-2003), prima carnal de mi madre Leonor.


Anecdotario:

Eduardo hace la mili en África y obtiene brillantemente el título de Practicante ejerciendo primero en el ejército y después en diversos lugares como Santander, Cillorigo, Novales y Torrelavega donde se jubila.

Es muy aficionado a volar y en 1952 se hace piloto en el aeródromo de La Albericia y era corriente en Novales ver una avioneta merodear por allí.

Se casa en 1958 en Novales y pasan a vivir en la casa donde había nacido José Antonio de la Guerra Noriega (1779-1858) famoso Capitán de Santa Bárbara California. Una hija suya Maria Antonia de la Guerra Carrillo (1827-1916) se casa con Gaspar Oreña Gómez (1824-1903) natural de Padruno Oreña y en su memoria sus hijos hacen construir la Iglesia del Sagrado Corazón de Jesús en el barrio de San Roque de  Oreña.

Fue el primero en tener colmenas, kiwis, arándanos y frambuesas.

 

 Otras entradas que tienen relación:

100 Aniversario censo electoral de Novales 1919

Dolores Borbolla Pérez

Genaro Rumoroso Martínez y Teresa Calderón Prado



sábado, 20 de febrero de 2021

Valentín Aguirre Bedia y Avelina Gutiérrez Martínez


Valentín Aguirre Bedia (n. 1901 Cóbreces, m.1987 Cabezón de la Sal) y Avelina Gutiérrez Martínez (n.1902 Oreña, m. 1993 Cabezón de la Sal), casados el 22 de agosto de 1925 en la Iglesia Parroquial de San Pedro Apóstol de Oreña.

Sus hijos:

Ricardo (1927), Erundina (), Antonia (), Carlos (), Ramón () y Santiago (1926-1971).

Labradores, residencia en Cóbreces.

 

Valentín era hijo de José Aguirre Balmore (n. 1861 Quijas, m.) y Antonia Bedia Hoyos (n. Quijas, m.).

Sus hermanos: Irene (), Manuel (), Jesús (), Emilia (1895-1977), Maximina (), Vicente (1899-1984), Casilda (1903-1998), María () y Vicenta (1906-1988).

Era nieto paterno de

Era nieto materno de

 

 Avelina era hija de Manuel Gutiérrez González (n. 1875 Oreña, m. 1961 Oreña) y María Martínez Quevedo (n. 1881 Camplengo Santillana del Mar, m. 1918 Oreña).

Sus hermanos: Luisa (1901-1964), Jerónimo (1904-1989), Eloina (1906-1988), Etelvina (1908-2001), Vicente (1909-), Pilar (1911-), Teresa (1913-2003), María (1915-1916), Jesús (1915-1916) y Ángeles (1918-2003).

Era nieta paterna de Vicente Gutiérrez González (n. 1835 Puente San Miguel, m. 1897 Oreña) y Leonor González Herrera (n. 1841 Oreña, m. 1931 Oreña).

Era nieta materna de Máximo Martínez Díaz (n. 1846 Yuso Santillana del Mar, m. 1917 Oreña) y Teresa Quevedo González (n. 1852 Camplengo Santillana del Mar, m.).

 

Raíces:

Avelina, era prima carnal de mi madre Leonor.

 

Anecdotario:

Las fotos son recortes de otras copiadas en internet de "Cóbreces, su gente y sus lugares".

 

Otros familiares en este blog:

Sus hijos:

D. Ricardo Aguirre Gutiérrez

Padres de Avelina:

Manuel Gutiérrez González y María Martínez Quevedo 

Hermanos de Avelina:

Lino y Ángeles

Salvador Fernández y Teresa Gutiérrez

Abuelos paternos de Avelina:

Vicente Gutiérrez y Leonor González



viernes, 29 de enero de 2021

En la bolera el almacén

 


En la bolera el almacén de Novales posan dos mozos de Oreña, Daniel y Jareda (*)


(*) Daniel González Noriega (1942-1965) y Jesús Jareda Martínez (1944)



Anecdotario:

Trofeo Compostizo
Campeón de Bolos
 Novales
1959
Ángel Gutiérrez Gutiérrez (1942), de Oreña.


Entradas relacionadas:


Jugando a los bolos 1971   hace 50 años

miércoles, 6 de enero de 2021

Marcelino Pascua Gómez y Encarnación Palazuelos de la Canal

 


Marcelino Pascua: Gómez (n.1917 Novales, m. 30 mar 2011 Torrelavega) y Encarnación Palazuelos: de la Canal (n.1923 Castañeda, m. 20 sep 2020 Torrelavega), casados el año --  en la iglesia parroquial de Novales.
Sus hijos: Teodora Inés (n.1951, m. 15 mar 2014 Muriedas), María Pilar (), Luis Genaro () y Cristina ().
Residencia en Torrelavega

 

Marcelino era hijo de Francisco Pascua: Gutiérrez (n. 26 ene 1876 Padruno, m. 21 feb 1956 Cigüenza) y Teodora Gómez: Zabala (n. 1875 Novales, m. 20 sep 1841 Cigüenza)

Sus hermanos: Maximina (n. 22 ene 1904 Cigüenza, m. 3 abr 1985 Oreña), Bernardino (n. 14 feb 1906 Cigüenza, m.), Josefa (n. 19 ago 1907 Cigüenza, m. 3 abr 2000 Torrelavega), Ascensión (n. Cigüenza) y Laureano (n, Cigüenza).

Era nieto paterno de Bernardino de la Pascua: Gómez (n. 20 may 1836 Cigüenza, m. 5 sep 1917 Cigüenza) y Maximina Gutiérrez Gómez (n. 1841 Oreña, m. 31 oct 1881 Oreña).

Era nieto materno de Manuel Gómez del Castro: Díaz de la Cebosa (n. 12 jun 1838 Novales, m. 15 jul 1876 Novales) y Josefa de Zabala: Díaz de Ceballos (n. 17 ago 1843 Novales, m.)
 

Encarnacion era hija de

Sus hermanos:

Es nieta paterna de

Es nieta materna de
 

Raíces:

Maximina, hermana de Marcelino, es mi tía política.


Anecdotario:

La foto es un recorte de otra copiada en internet del "Grupo Novales y su gente"


Otros familiares en este blog:

Sus padres:


Sus hermanos:


Sus tíos: 


Sus primos: