martes, 6 de enero de 2026

ARTE EN PALACIO

 

 La Revista de CANTABRIA, Julio-septiembre, 2000-51

Arte en palacio

Caja Cantabria rehabilita el conjunto arquitectónico de los Peredo y lo convierte en sede permanente de su colección de arte


Fotos: JORGE FERNÁNDEZ
EL PALACIO DE PEREDO, EN SANTILLANA DEL MAR, NOTABLE EJEMPLO DE LA ARQUITECTURA CIVIL TARDOBARROCA, SE HA CONVERTIDO, JUNTO CON SUS DOS EDIFICIO ANEXOS, EN EL NUEVO PALACIO CAJA CANTABRIA, UN GRAN CENTRO CULTURAL QUE MANTENDRÁ LA CASA NOBLE COMO ELEMENTO REPRESENTATIVO E INSTITUCIONAL, Y LAS DOS CASAS ADYACENTES COMO ESPACIO EXPOSITIVO Y SALA DE ACTOS POLIVALENTE.
EL PROYECTO DE REHABILITACIÓN, OBRA DE LOS ARQUITECTOS EDUARDO FERNÁNDEZ-ABASCAL, FLOREN MURUZABAL Y JOSÉ ORRUELA, HA MERECIDO EL IX PREMIO DE ARQUITECTURA ANTONIO ORTEGA FERRÁNDEZ Y JULIO GONZÁLEZ ALLOZA, QUE CONVOCA CADA DOS AÑOS EL COLEGIO OFICIAl DE ARQUITECTOS DE CANTABRIA PARA DISTINGUIR LOS TRABAJOS ARQUITECTÓNICOS MÁS DESTACADOS DE LA REGIÓN. LA RECUPERACIÓN DE ESTE NOTABLE CONJUNTO DE EDIFICIOS PERMITE QUE LA CAJA, SIEMPRE SENSIBLE A LA CONSERVACIÓN Y DIFUSIÓN DEL PATRIMONIO HISTÓRICO ARTÍSTICO DE CANTABRIA, CUENTE CON UNA NUEVA INFRAESTRUCTURA EXPOSITIVA, QUE SUPERA LOS 500 METROS CUADRADOS, Y QUE ACOGE, DESDE EL PASADO MES DE JULIO, GRAN PARTE DE LA RICA Y VARIADA COLECCIÓN DE ARTE DE LA ENTIDAD.


Montaje fotográfico del conjunto arquitectónico que conforma el Palacio ../.. 


detalle del escudo que representa una sirena y que ha dado origen al logotipo del palacio


../.. de Caja Cantabria


UN PASEO POR LA MANSIÓN NOBLE

Carmen González Echegaray *

    Estamos en el inicio de la calle de Santo Domingo. Ante nosotros aparece un edificio barroco, de estilo austero y elegante, cuya fachada principal se asoma a la misma calle, oteando sus tres balcones la calzada para contemplar el “ir y venir” de las gentes hacia la Colegiata. Sobre los dos huecos centrales, abarcados en un solo balcón, campea el blasón del linaje, de muy buena labra como lo reclama la prosapia de sus dueños.


Escudo de los Peredo

    Este palacio, sobrio y austero en su fachada, nos abre sus puertas al interior con el chirrido de su cancela, guardadora y defensora del zaguán -o, como aquí se dice, el estragal- vestíbulo de la mansión y casa solar de los Peredo, estirpe procedente de la antigua y medieval torre del lugar de Viveda, y que en el siglo XVII había pasado a Santillana del Mar. En la pared de este portal campean dos blasones de piedra de los linajes de Ceballos y Barreda, vinculados con la casa, y de allí arrancan las escaleras de piedra que dan acceso a la parte alta del edificio.

    Fue edificado éste, a principios del siglo XVIII, por don Luis Antonio de Peredo, caballero de la Orden de Calatrava que había tomado el hábito en el año de 1697. Casó con doña Antonia de Barreda y Yebra, mayorazga de la casa de Barreda, una de las más ilustres de los cuatro linajes que componían la gobernabilidad de Santillana: los Barreda, los Polanco, los Villa y los Velarde.

El palacio alberga una magnífica biblioteca, con más de 5.000 volúmenes


comedor isabelino

    Otros escudos en tapices y arcones, de las estirpes que posteriormente y por vinculación poseyeron el palacio, quedan en el amplio zaguán. Entramos en la parte alta y recorremos el suelo de recias y anchas tablas de castaño, en silencio, procurando instintivamente no turbar el sueño de aquellos personajes cuyos retratos penden de las paredes como en un museo.

    Pasamos casi de puntillas a un comedor isabelino, con una monumental lámpara; lienzos de caza y bodegones de naturaleza muerta contrastan con el gesto vivo de perros y animales. Otro saloncito muy barroco, cargado de oros, con mesa redonda y lienzos de batallas y alegorías, da paso al salón imperial con espejos peruanos de sabor incaico y retratos familiares.


Zaguán


Algunos ejemplares de la colección bibliográfica de la Caja




Salón principal

    Ya estamos en la biblioteca, santa santorum de esta casa, donde dos generaciones de lo más competente entre los genealogistas de España, estudiaron la historia de los linajes en el marco de esta Santillana, cuna de hidalgos notorios y caballeros. Aparecen los libros cuidadosamente colocados en los anaqueles, con sus lomos viejos amarillentos y apergaminados como los cantorales de algún antiguo monasterio, ofreciendo a nuestros codiciosos ojos el misterio de sus legajos. Don Blas María de Barreda y Horcasitas fue el extraordinario heraldista y genealogista que reunió esta riquísima colección bibliográfica y dedicó la mayor parte de su vida a la investigación histórica. Nació en 1783, y fue académico correspondiente de la Real de la Historia, polígrafo y escritor.


Uno de los dormitorios privados

    Subimos a la parte alta por unos escalones de vieja y crujiente madera, en cuyo descansillo llamó poderosamente nuestra atención un cuadro de gran tamaño con la escena genealógica del árbol de “Jesé”, de cuyo cuerpo dormido en tierra brotan dos enormes ramales cargados de personajes, unos bíblicos y otros religiosos, con hábitos de dominicos; y en lo alto de la copa del árbol, la imagen de la Virgen presentando y ofreciendo su escapulario.

    En esta planta hay varios aposentos con dormitorios íntimos, vividos hasta hace pocos años, con porcelanas de Sajonia y camas de las llamadas de Portugal. Hoy día ya sabemos que los montañeses de Los Tojos emigraban periódicamente al país vecino para tallar las laboriosas columnitas características de este estilo.

    Otra escalera tapizada por gruesa alfombra y con lienzos en las paredes de algunos reyes de Aragón, nos vuelve a la planta baja, de donde salimos al romántico y majestuosos parque, en el que la verde fronda parece un paraíso donde diversos árboles y plantas reúnen, en un maridaje frondoso, toda la gama de verdes de una generosa colección arbórea exótica y autóctona, como un palio bajo el cielo azul de Cantabria.

* Carmen González Echegaray es historiadora.


NUEVO ESPACIO PARA LA CULTURA

Eduardo Fernández-Abascal, Floren Muruzábal y José Orruela Castillo **

    El edificio noble y las casas anexas que componen el Palacio Caja Cantabria, en el inicio de la calle Santo Domingo, forman una de las primeras y más significativas fachadas de la villa de Santillana.Los tres edificios, vinculados funcionalmente, tienen una autonomía tipológica y formal. El palacio es un notable ejemplo de la arquitectura civil tardobarroca, transformado a finales del siglo pasado. La planta es sensiblemente cuadrada, con un volumen compacto de dos alturas y cubierta a cuatro aguas. Adosada al palacio se sitúa la casa de Alfonso Velarde y Francisco Miguel de Peredo, desarrollada en dos plantas en torno a un patio. La fachada a la calle, ejecutada en sillería, deja entrever su historia y organización interior, insinuando la presencia del patio. La tercera casa, la de Pedro Luis Quijano, que denominaremos casa gótica, responde a la tipología habitual de vivienda característica de las villas de origen medieval de nuestra región, con muros medianeros, tres plantas rectangulares y cubierta a dos aguas. El edificio, que en su día remataba la hilera iniciada en la casa de “La Parra”, ha sufrido numerosas intervenciones. La fachada a la calle Santo Domingo fue reformada a principios de siglo, siguiendo las modas del momento. El conjunto se completa con un espléndido parque arbolado con numerosas y variadas especies.

    Los edificios utilizados hasta hace pocos años como vivienda de la familia Benemejís, presentaban aparentemente un aceptable estado de conservación con las patologías habituales: diversas fisuras, flechas en forjados, humedades de capilaridad, carpinterías con falta de hermeticidad… patologías que se acentuaban en las casas anexas debido a la inferior calidad de construcción.

    Caja Cantabria se propuso rehabilitar el palacio de Peredo y las casas anexas para convertirlas en un centro cultural, manteniendo el palacio como elemento representativo e institucional, y dedicando las casas para espacios expositivos y sala de actos polivalente.

    El proyecto pretendía resolver este programa, valorando al mismo tiempo la importancia y las diferencias del palacio, las casas y el parque. Se planteó, para ello, una estricta restauración del palacio con algunos gestos en su fachada norte, que responden al protagonismo que adquiere el patio como elemento de acceso y articulación del conjunto. En los otros edificios se ha proyectado una intervención más libre, capaz de resolver las nuevas necesidades con una actitud contemporánea, sin renunciar a utilizar unas maneras y elementos modernos. Esta superposición estilística a lo largo de los años, es uno de los rasgos característicos que han conformado la villa de Santillana, dejando cada período la huella de su momento.


Un rincón del parque

    Las obras se iniciaron con la transformación de las casas y la restauración de las fachadas norte y este del palacio, dejando su rehabilitación integral y el acondicionamiento del parque para otra fase posterior.


 



 La articulación de los diversos edificios y el parque se efectúa mediante una nueva pieza insertada en la antigua casa patio. La nueva pieza, por su morfología, permite intuir el carácter aislado del palacio y recuperar la fachada astial de la casa gótica. En la planta baja se localiza el vestíbulo, la recepción y los servicios; y en la planta primera el vestíbulo de la sala de actos, que puede ser utilizado como sala de exposiciones.


Vista del Palacio de Caja Cantabria desde el parque

Vestíbulo superior de la nueva sala y dos aspectos de la exposición inaugural

    Atravesando el muro medianero se accede a la planta baja de la casa gótica. Una escalera lineal resuelve la conexión con las dos plantas superiores y el vestíbulo de la sala de actos. Los tres espacios expositivos, situados en los tres niveles, se expanden en un vacío situado en la parte posterior. Una serie de lucernarios, dispuestos en un quebrado falso-techo, iluminan el vacío y el dilatado espacio de la bajo-cubierta.

    Se obtienen, así, 371 metros cuadrados de espacio expositivo y 67 metros cuadrados exteriores cubiertos, que pueden aumentarse con la utilización del vestíbulo y la sala de actos (118 metros cuadrados).

    Los sistemas estructurales constructivos diferenciados acentúan la autonomía formal y espacial de las dos casas transformadas. La casa patio se construye con estructura de madera, auxiliada por vigas de acero. En la casa gótica se han utilizado sistemas más pesados, muros de hormigón, forjados nervados, vigas de gran canto… La madera de los suelos y del falso techo de la bajocubierta relaciona ambas casas.

** Arquitectos, autores del proyecto de rehabilitación del Palacio de Caja Cantabria.


También en este blog:







jueves, 1 de enero de 2026

LIMONES SALVAJES

LIMONES SALVAJES

LA REVISTA DE CANTABRIA, JULIO-SEPTIEMBRE 1996
JESÚS DE CASTRO, Fotos: FRANCISCO ONTAÑÓN


Representa una producción que no supera las 100 toneladas anuales y ocupan una extensión de apenas 2.400 hectáreas, localizadas principalmente en Novales, Cóbreces y Santillana del Mar. Hasta sus cultivadores insisten en que la importancia de los cítricos en estas zonas es más testimonial que comercial, pero algo deben tener los agrios de estos lugares para seguir cultivándose sin interrupción desde hace muchos siglos. A falta de terrenos más amplios, los limoneros de Cantabria ofrecen la imagen de jardines silvestres.



los limoneros cántabros tienen mucha demanda como planta ornamental y de consumo


plantas jóvenes de limonero para el trasplante

los limoneros de la región ofrecen la imagen de jardines silvestres

Novales, Cóbreces, Santillana del Mar alcanzan una producción de 100 toneladas anuales de buena calidad

    El destello de colores amarillos y naranjas punteando el verde perenne de los bosques y prados de Cantabria es, desde tiempos remotos una estampa clásica en las localidades como Novales, donde el limonero, aun siendo un cultivo frutal, parece como si creciera de forma espontánea.

    Muchos visitantes se han hecho eco del contraste que produce la visión de los huertos y el olor a azahar con la imagen preconcebida del brumoso norte. El propio Pérez Galdós, en sus “Cuarenta leguas por Cantabria” relataba así estas impresiones: “Novales no quiere dejarse ver y, escondido entre sus azahares renuncia a las visitas del caminante presuroso … Los ricos jándalos han poblado de risueñas casitas aquella alegre comarca … a la espléndida vegetación montañesa se unen el naranjo y el limonero… Los emigrantes se han traído al regreso media Andalucía, y aquel país tiene no se qué de meridional…”.

    En los albores del siglo XXI, el Novales evocado por Galdós apenas ha cambiado en su aspecto, limoneros incluidos, como si ese legendario microclima con el que se relaciona a la localidad proporcionase una cadencia propia en el discurrir de todo el valle. Sin embargo, los tiempos evolucionan a ritmo frenético y la economía dicta las reglas en el mundo actual. El limón no deja de ser rentable, pero sólo allí donde puede ser cultivado de forma extensiva, con criterios industriales, comerciales y apoyo técnico adecuado.

    Murcia se lleva la palma de la producción nacional, con casi el 50 % de los 7.380.000 quintales que se recogen anualmente, seguida de Alicante, Málaga y Almería.

    Las técnicas agrícolas de la actualidad consiguen todo tipo de logros y permiten incorporarse a la producción industrial si se dispone de los medios precisos. Como ejemplo, la provincia de Pontevedra ocupa el quinto lugar en la lista de los máximos productores nacionales, por delante de Valencia y Baleares, con una recolección anual de 5.000 toneladas.


PENDIENTE DE ESTUDIO

    En Cantabria no se ha planteado todavía un estudio riguroso sobre las posibilidades de esta actividad en el cambiante panorama agropecuario. De hecho, apenas existen datos sobre la realidad de la que se parte. Un informe realizado por el Instituto Nacional de Investigaciones Agrarias sobre otras especies frutales, en 1989, mencionaba de forma colateral una estimación de 23 hectáreas dedicadas al cultivo de cítricos, con un cálculo total de unos 2.360 árboles y una producción global de 100 toneladas, que se comercializan casi exclusivamente a nivel regional.

    En Alfoz de Lloredo casi todo el mundo tiene algún limonero del que se surte para autoconsumo y para regalar a las amistades, pero no llegan a la decena los cultivadores de cantidades considerables, personas como Cesáreo Gómez, Manuel Seco, Eduardo González Autrán y pocos más que conocen los secretos de este particular cultivo, pero que no encuentran un relevo generacional con la paciencia suficiente como para planificar explotaciones que permitan relanzar esta actividad. Incluso la comercialización de lo que actualmente se produce, carece de canales adecuados y se da el caso de muchos frutos que se pierden sin ser recolectados.


¿LIMONES ESPECIALES?

    A pesar de todo, los limones de Novales siguen gozando de cierto prestigio, dentro y fuera de la región. Parece nostálgico recordar que hace siglos fueron utilizados como presente para obtener favores en la Corte pero, todavía en 1996, a pesar de su estancamiento, 50 kilos de estos limones han representado a la región en la exposición alimentaria de Barcelona.

    Los limones de Novales tienen de especial la influencia del clima templado, la riqueza mineral del suelo y el gran desarrollo que alcanzan, al tratarse en general de parcelas pequeñas y crecimiento semiagreste, sin mecanizar. Sin embargo, a nivel genético, -patrón y variedad-, no existe diferencia con los que se cultivan en cualquier otro lugar.

    Concretamente, pertenecen a las variedades eureka, fino o mesero y verna. De hecho, todas las plantas proceden de los viveros autorizados por el Ministerio de Agricultura y han sido certificadas para garantizar que se hallan exentas de virosis.

    Como en otras especies frutales, una de las claves para obtener limones es el injerto. En Novales se hace a la manera artesana, escogiendo una yema fresca y fuerte, haciendo un corte en escudete y amarrándola, previo corte vertical, al patrón de naranjo amargo mediante un tira vegetal de corteza de higuera. Se considera aquí que el Corpus y la Asunción son las fechas idóneas para injertar. Si a los 21 días continúa es que ha prendido. Posteriormente, se podará la rama del patrón y el injertado se convertirá en original.

    Existe también la posibilidad de adquirir plantas ya injertadas, para instalar directamente sobre el terreno. Su precio oscila entre las 2.000 y 4.000 pesetas, según calidad y procedencia, y tienen buena demanda debido a la proliferación del limonero con fines ornamentales o de autoconsumo.


VARIABLES IMPORTANTES


una de las claves para obtener limoneros resistentes y sanos es el injerto de yemas frescas y fuertes

    Respecto a plantaciones con miras más amplias, hay que sopesar una serie de factores que condicionan el rendimiento total, especialmente teniendo en cuenta que la vida económica de los agrios es bastante más duradera que la de otros frutales y por ello están destinados a ocupar durante muchos años un terreno. En Murcia, por ejemplo, los mejores resultados con la variedad mesero se están obteniendo a partir del décimo año, con recolecciones de 800 quintales por hectarea.

    Pero esa comunidad es la vanguardia mundial en el cultivo del limón y las cifras que manejan son, en todos los sentidos, astronómicas. Ello no impide, en cambio, que productores tan modestos como los de Cantabria intenten métodos más racionales para optimizar un cultivo que existe de forma casi natural y que puede adaptarse mejor a nuestras condiciones.

    En el apartado genético parece recomendable sustituir las variedades verna y eureka por la de fino o mesero, hoy en día el más importante de España. La citricultura actual tiende también a sustituir el viejo patrón de naranjo amargo por nuevos portainjertos, líneas clonales exentas de virus.

    El suelo de Cantabria puede ser a priori más adecuado que el murciano por su menor salinidad, pero ofrece otros inconvenientes derivados de una excesiva humedad. Más problemáticos resultan otros dos factores: el clima y la iluminación.

    En el primer caso las heladas, que se dan aquí con alguna frecuencia, son el gran enemigo de los limoneros, pero existen medios para combatirlas. En California es una práctica corriente el calentamiento de los huertos para protegerlos de este peligro. El óptimo desarrollo de los agrios se produce a una temperatura ambiente de 23 a 34 grados. En España se dan de tres a cuatro brotaciones al año, aunque en las zonas más cálidas son casi continuas.

    En cuanto a la iluminación, a más horas de luz, brotaciones más vigorosas y en mayor número. No se pueden contratar en Cantabria más horas de sol, pero sí realizar podas adecuadas para evitar un excesivo sombreo.

    Más de 2.300 limoneros se cargan periódicamente de fruto en Novales, Cóbreces, Santillana del Mar y otros lugares de Cantabria, casi sin hacerles caso. Tal vez sería el momento de planificar una explotación más amplia y racional, si es que resulta viable.



cítricos recién recolectados

detalle de un escudete, antes de injertar



Léxico limonero


• Arañuela: larva de ciertos insectos habituales de los plantíos de limón, que ataca especialmente a la floración.

• Destríos: frutos que por su aspecto o calidad no se consideran aptos para el mercado fresco. En España se destinan a la industria.

 Entresaque: aclareo o arranque de plantas, necesario cuando los árboles se desarrollan excesivamente y compiten entre sí.

 Eureka: variedad de limón procedente de California, de tamaño pequeño a mediano, forma elíptica, corteza brillante, zumo de excelente aroma y pocas semillas.

 • Mesero: variedad de limón de la que existen varios clones, siendo actualmente la más cultivada. Tiene pulpa muy jugosa y elevada acidez. Se cosecha de septiembre a abril, y su color es amarillo pálido.

 • Miriñaque: resalto o rodete que se forma en el lugar de injerto entre el naranjo amargo y el limón. Produce deterioro en las plantas que, con el tiempo, pueden llegar a morir.

  Patrón: tronco sobre el que se injerta la variedad seleccionada. Se clasifican en tres tipos, según el vigor que proporcionan al injerto. Entre los mas conocidos están el naranjo amargo (vigor medio), el citrange Troyer (mucho vigor) y el citrus Macrophylla (mucho vigor).

• Topping: poda o corte en las copas de los limoneros, para que no superen los 2,5 metros de altura. Se realiza a partir del cuarto año y se complementa con poda selectiva en el interior de la copa.

 Tristeza de los agrios: enfermedad producida por un virus, que afecta a los injertos sobre naranjo amargo, dificultando la circulación de la savia hacia las raíces, que mueren por falta de nutrición. Actualmente existen patrones tolerantes a este mal.

• Verna: variedad de limón de color amarillo intenso, pezón ancho, corteza gruesa y mucho zumo. Hace 6 años representaba el 75% de las plantaciones. Actualmente tiende a ser reemplazado por el mesero, aunque tiene sobre éste la ventaja de presentar una maduración escalonada, entre febrero y agosto.


También en este blog:


viernes, 19 de diciembre de 2025

Caja Cantabria adquiere la casa palacio del marqués de Benemejís en Santillana del Mar, año 1993

 

J.A. PÉREZ
El palacio del marqués de Benemejís, situado a la entrada de Santillana, tiene una gran finca y jardines

Caja Cantabria adquiere la casa palacio del marqués de Benemejís en Santillana del Mar


El inmueble, uno de los mejores de la villa, será conservado íntegro, con sus jardines y todo el mobiliario y bienes familiares que se muestran en sus salones

JUAN CARLOS FLORES-GISPERT


    El edificio conocido como palacio de Barreda-Pereda, situado en Santillana del Mar, propiedad de Juan Iturralde de Pedro, marqués de Benemejís, Grande de España, ha sido adquirido por Caja Cantabria, que conservará todo el patrimonio de esta antigua familia cántabra. El edificio guarda los archivos de las Casas de Benemejís, Robledo, Torralba y Cartayna, entre otras. La adquisición se habría realizado por una cantidad cercana a los 500 millones de pesetas.

    En el acuerdo ha intervenido activamente el doctor cántabro en Derecho Jesús Lobato de Blas, representante legal de la Casa de Benemejís, Juan Iturralde, embajador de España, Grande de España, marqués de Benemejís de Sistallo y marqués de Robledo de Chavela, reside habitualmente en Biarritz y Ginebra, ciudad en la que fue cónsul de España.

    Junto con el palacio, situado a la entrada de la villa de Santillana del Mar, Caja Cantabria ha adquirido la finca, en la que se encuentra un lago y numerosos árboles, catalogados como patrimonio, y la totalidad de los muebles y enseres que contiene el edificio.

    El edificio, construido en el siglo XVI, es uno de los más conocidos de la villa románica. En su interior se guardan numerosos muebles antiguos, una colección de muebles chinos, fotografías familiares, cuadros, tapices, porcelanas, plata, documentos y una espléndida biblioteca, en la que se incluyen varios incunables. Todos los bienes contenidos en el palacio deberán quedar expuestos tal como están en la actualidad, de manera que el edificio no pierda su carácter histórico y familiar. Así se contiene en el acuerdo de compraventa, por expreso deseo del marqués de Benemejís, hermano de Blanca Iturralde, marquesa de Torralba, que fuera alcaldesa de Santillana.

    El acuerdo de compraventa se ajusta a los términos deseados por la familia Iturralde de Pedro. Que el patrimonio familiar no se desperdigue, quede recogido en la antigua casa-palacio familiar y se guarde en Cantabria. Así, tras la restauración a que será sometido el edificio. Caja Cantabria dispondrá de una de las mejores muestras de patrimonio histórico de la región, y en especial de un emblemático edificio en Santillana del Mar. Caja Cantabria adquiere y conserva el inmenso patrimonio familiar de los Benemejís, que lo vende a un precio considerado casi simbólico.

    La casa palacio del marqués de Benemejís podría ser destinada por la entidad financiera a reuniones de trabajo, sesiones de grupo y hospedaje de personalidades, entre otras cosas.

    El noble edificio, de dos plantas, conserva en su integridad el ambiente y las características arquitectónicas en que fue construido. Gracias a las disposiciones de 1575, que establecían que nadie podía edificar en la villa sin el control y correspondiente autorización de la justicia y corregimiento. Santillana del Mar atesora numerosas muestras del arte regional e internacional, guardados en las casonas y palacios, como es el de Benemejís. Este edificio guarda una valiosa colección de muebles chinos, tan del gusto de los nobles montañeses del siglo pasado.

    Juan Iturralde, es hijo del que fuera ingeniero industrial, Javier Iturralde y de Blanca de Pedro, marquesa de Benemejís, quien en compañía del conde de Güell promovió el renacimiento de Santillana y el turismo en la villa en los años 20 del presente siglo.

JUEVES, 1 DE JULIO DE 1993 EL DIARIO MONTAÑÉS


M. DE LAS CUEVAS
A la izquierda, Juan Iturralde de Pedro, marqués de Benemejís, junto a Francisco Revilla

SANTILLANA DEL MAR


Caja Cantabria formalizó ayer la compra del palacio de Barreda del marqués de Benemejís

VIOLETA SANTIAGO

DM/SANTANDER

    Caja Cantabria y Juan Iturralde, marqués de Benemejís, firmaron ayer el acuerdo de compra venta de la casa palacio conocida como Barreda-Pereda, ubicada en Santillana del Mar, por lo que el edificio ya ha pasado a manos de la entidad financiera. Su presidente, Francisco Revilla, declaró sentirse “profundamente emocionado por recuperar para Cantabria algo tan nuestro como esta muestra del patrimonio de la región”.

    Aunque ayer ni comprador ni vendedor quisieron hacer pública la cifra en que se ha fijado la transacción, la cantidad rondaría los 500 millones de pesetas.

    El abogado Jesús Lobato de Blas, que ha actuado como intermediario en la operación, señaló que fuera cual fuera el precio “éste es simbólico, por el valor de lo que se compra”.

    Según sus palabras, hay que agradecer la altura de miras de que han hecho gala, en este caso, ambas partes.

    Su gestión, por otro lado, fue alabada por Francisco Revilla, quien aseguró que Caja Cantabria asume muy satisfecha la custodia del edificio y su futura conservación.

    “En principio se trataba sólo de hacernos con él”, señaló. “Más adelante se mostrará, siempre se podrá admirar, pero será en su momento, no de forma inmediata”, subrayó.

    Entre las ideas que se barajan sobre su futuro, Revilla apuntó que podría cederse para albergar visitantes ilustres de la región.

    El presidente de la entidad también agradeció al marqués de Benemejís la sensibilidad mostrada en todo momento hacia sus pretensiones e hizo hincapié en que “nunca puso dificultades para llegar al acuerdo final”.

    La firma de la venta tuvo lugar en las oficinas centrales de Caja Cantabria en Santander.

    Con el paso dado ayer, la institución financiera se hace no sólo con el edificio, sino también con la finca que lo rodea en la que existen árboles catalogados como patrimonio, una espléndida biblioteca, innumerables obras de arte y los archivos de las casas de Benemejís, Robledo, Torralba y Cartayna.


Conservar sin dividir

    Con el acuerdo se cumple el deseo de Juan Iturralde de Pedro, Grande de España, marqués de Benemejís de Sistallo y marqués de Robledo de Chavela de que su patrimonio familiar no se divida y quede unido en la antigua casa-palacio familiar y, además, en Cantabria. El edificio fue construido en el siglo XVI y conserva en la actualidad el ambiente y las características arquitectónicas originales.

EL DIARIO MONTAÑÉS MIÉRCOLES, 8 DE SEPTIEMBRE DE 1993


También en este blog:



Don Blas María de Barreda y Horcasitas (1783-1836) en:

domingo, 14 de diciembre de 2025

"Santillana del Mar, una historia desconocida", año 1983

" Santillana del Mar, una historia desconocida"


El aislamiento ha conservado la belleza de la villa (Foto Bustamante)

Rogelio Pérez Bustamante analizó en el Ateneo el esplendor y la decadencia de la villa


“Santillana del Mar, una historia desconocida”


“Santillana del Mar, una historia desconocida” es el título de la conferencia que Rogelio Pérez Bustamante, catedrático de Historia del Derecho Español en la Universidad Complutense, Cronista Oficial de Potes y Santillana, pronunció en la noche del viernes en el marco del Ateneo santanderino. Pérez Bustamante, profundo conocedor de los entresijos históricos de Cantabria, pasó revista a la trayectoria de la villa, desde el esplendor alcanzado en el medioevo hasta su decadencia, concretada en el Pleito de los Valles.

Jesús SERRERA

    Cerca de cuatrocientas personas, jóvenes estudiantes en su mayoría, estuvieron presentes en el Ateneo para descifrar la desconocida historia de Santillana, de la mano de Pérez Bustamante. Tras la presentación del ponente, a cargo de nuestro compañero en EL DIARIO MONTAÑÉS, Jesús Pindado, Rogelio Pérez Bustamante inició su exposición mostrando como un enigma la historia de la villa. “Sus calles de piedra, sus casas de sillería, sus escudos y blasones -dijo- reflejan un importante pasado histórico que hasta hoy no ha podido conocerse”.

    La investigación que se ha llevado a cabo sobre los documentos que obran en poder del Ayuntamiento de Santillana, recientemente catalogados por Ortiz Real y el trabajo de investigación en el Archivo General de Simancas y en otros Centros estatales y privados, permite conocer cuál fue el protagonismo de Santillana en la época medieval y moderna, cuáles fueron las causas de su esplendor y de su decadencia, “que, pese a todo -recordó Pérez Bustamante- nos dejan esa configuración urbana, reflejo de un brillante pasado, conservada por sus habitantes y protegida por sus alcaldes”.

El esplendor …

    A juicio de Pérez Bustamante son cuatro las fases históricas por las que ha atravesado esta villa cántabra. Hacia el año mil, Santillana se ve convertida en el centro y capital de un extenso territorio en el que el más importante poder económico es el que dimana de la Abadía que lleva el nombre de Juliana, santa y marta de Bitinia, cuyos restos terminan por congregar allí una pequeña comunidad monástica.

    “En los albores del siglo XIII -prosiguió el conferenciante- se fortalecieron señoríos, en nuestra tierra, la Casa de la Vega que establece en Torre de la Vega el centro de su poder, mientras que Santillana para ser la capital de un gran distrito territorial del Reino de Castilla y León y tomará el nombre de Merindad y el Corregimiento de las Asturias de Santillana”.

… Y la decadencia

    La decadencia de Santillana comienza a verse amenazada a medida que la Casa de la Vega se adueña de la villa como, previamente, se había apoderado de su territorio de influencia. Esta circunstancia es ya una realidad en el 1444, que señala la creación del Marquesado de Santillana y su otorgamiento a Íñigo López de Mendoza.

    Después de cuatro siglos de régimen señorial, Santillana se convertiría en municipio constitucional para recibir, a principios del siglo XIX, el sobrenombre de “del Mar”.

    Tras explicar la síntesis de la historia de Santillana, analizada su población y estructura social, Rogelio Pérez Bustamante puso de relieve las principales claves económicas de la historia comarcal, fundamentadas en la producción de cereales y vides, el cultivo de los huertos, el aprovechamiento de los prados y la actividad mercantil que, en Santillana, tuvo su principal desarrollo alrededor de las ferias de ganado que se celebraban en el Campo del Revolgo, y que fueron las más importantes de su zona geográfica, en aquel momento.

    El Pleito de los Valles iba a ser -al decir de Pérez Bustamante- “la causa última del aislamiento de la villa que ve surgir frente a su territorio, la frontera de un régimen jurisdiccional diferente como si sobre sí hubiese caído una campana de cristal que la aísla y la protege de las contingencias históricas, preservando la belleza monumental de sus más brillantes tiempos medievales”.

DM/11 de diciembre de 1983 Torrelavega


También en este blog:


¡Mira papá, ahí, ahí, hay unos toros!, año 1879


Virgen de Fátima, años 1948 y 2000


La casa-palacio, de la calle de Cantón, en Santillana del Mar, año 1956


Teatro Santillana del Mar, año 1961


Los reyes magos en Santillana del Mar, año 1967


La vida cotidiana en el Santillana de los Austria, año 1982



viernes, 25 de julio de 2025

Hoy se inaugura la nueva Peña del Club Mataleñas

 

El alcalde de Santander, Gonzalo Piñeiro, jugó a los bolos en Mataleñas

El Diario Montañés, Viernes 24 de Marzo de 2000

Hoy se inaugura la nueva Peña del Club Mataleñas

ORTIZ TERCILLA SANTANDER

    Hoy será presentada una nueva entidad bolística surgida en el seno del Club de Golf Mataleñas, donde cuentan dentro de sus instalaciones sociales con una magnífica bolera y han formado un equipo para participar en la Liga Regional de Tercera categoría en este primer año de su andadura bolística.

    La Peña está presidida por Javier Santamaría Pontón y el directivo responsable de esta sección de bolos será Alberto Arce Sotres, que tendrá la colaboración de Félix Collado Quemada, como árbitro auxiliar y con Hugo Sañudo, como armador.

    La plantilla estará formada por Alberto Arce Sotres; Juan José Sáinz; Lucas Coz; Marcial González; Pedro Martínez; Aurelio Güemes; Miguel Ángel Raba; Iván Serrano; José Luis Crespo; Eduardo Falagán y Julio Izquierdo.

    El acto de “presentación en sociedad” se realizará hoy a las 7,30 de la tarde, coincidiendo con la reinauguración de las remodeladas instalaciones. Jugarán un partido amistoso frente a la Peña Bolística Calderón, de Oreña.


El Diario Montañés, Domingo 26 de Marzo de 2000

BOLOS

ORTIZ TERCILLA SANTANDER

En Mataleñas

    En la tarde-noche del viernes fue presentado el equipo de la nueva Peña Club de Golf Mataleñas, que, como se sabe, dispone de una magnífica bolera dentro de las instalaciones sociales del campo de Golf Mataleñas, donde el Club ha aumentado sus actividades creando la Peña de Bolos, que con equipo de aficionados, intervendrá en la Liga Regional de tercera categoría.

    Se jugó un encuentro entre el equipo local y la formación de la Peña Calderón de Oreña, con resultado final favorable a los visitantes, después de que el alcalde de Santander, Gonzalo Piñeiro, realizara unas tiradas con excelente estilo y buenas boladas.

    Tras la partida se celebró un acto en la Cafetería-Restaurante del Club Social Mataleñas, que era reinaugurada tras su espectacular restauración, acto al que acudieron numerosos socios del Club, autoridades e invitados, que comentaron positivamente las nuevas perspectivas del Club y la incorporación a la actividad socio-deportiva, del juego de los bolos.


También en este blog:

P.B. Calderón, año 1999


jueves, 10 de julio de 2025

Don Daniel García González, director de la "Obra San Martín", año 1958

 

Reverendo don Daniel García González (foto DM)

Don Daniel García González, director de la “Obra San Martín”, se formó en el seminario de Monte Corbán

Su apostolado, extenso y fecundo en el orden de la enseñanza de los pobres y la preventorial infantil antituberculosa


De Cómo el Seminario devuelve al pueblo, con creces, cuanto éste le da

Un reportaje de PERTINAX

    Huelga toda presentación, lector. Está elegido el entrevistado de hoy, con todo el propósito. Un sacerdote popular, hondamente popular en la ciudad y en la provincia entera. Un apóstol de la Caridad para con los prójimos y los humildes. Con decir: el reverendo don Daniel García González, director de la “Obra Benéfica San Martín”, está dicho todo. O, como vulgarmente le conocen en todos los sitios, por  “DON DANIEL”. Es decir, don Daniel, por antonomasia.

    Los dos Preventorios en funcionamiento, “Villa Junco” en Santander y el de la “Santa Cruz” en Potes. Otro en construcción en el Sardinero, de traza y disposición modernista. Todo en favor de los hijos de los obreros y obreras montañeses. Una escuela de Instrucción en el barrio de San Martín, en Canalejas, con trescientos alumnos todos de posición modestísima, a quienes se les da instrucción y asistencia en todos los órdenes. Desde enseñarles las primeras letras y rudimentos del saber humano, hasta prepararles a ser útiles a la sociedad, a sus familias y a sí mismos.

    Todos salen demandados por industrias, casas de comercio, empresas o profesionales que necesitan empleados y trabajadores. Y continúan en la Obra del antiguo alumnado como una prolongación de la asistencia de la formación e instrucción.

    En fin: una familia larga y dilatadísima tiene don Daniel a través de sus veinte años de actuación en el campo social.

    No, es este el lugar ni la oportunidad de ponderar la importancia de la “Obra San Martín”, sino, exclusivamente señalar que la popularidad y raigambre de la figura del sacerdote don Daniel García ha tenido su origen, su germen, su principio en los años en que, como otros muchos jóvenes hoy, los sacerdotes futuros, estudiaba en el Seminario Conciliar de Monte Corbán.

    Porque don Daniel García fue seminarista en Monte Corbán y allá hizo toda su carrera eclesiástica.

    Nada más a propósito para recordar lo que ayer mismo nos decía el excelentísimo señor Obispo Auxiliar, doctor don Doroteo Fernández y Fernández. Lo que hoy se pide a los montañeses ante el día del Seminario no es más que un anticipo, como nos decía el Prelado, para devolverlo con creces. Porque Dios Nuestro Señor, en su generosidad, devuelve el ciento por uno.

    ¿Qué no ha devuelto al pueblo humilde y trabajador el sacerdote don Daniel García, al transcurso de los años de su apostolado?

    Es el momento en que la sociedad se encoge de hombros ante los trascendentales y tristes problemas, cuando surge el sacerdote. Aquel que en un tiempo fue seminarista. Y hoy es ministro del Señor, entregado en su totalidad por amor a sus prójimos necesitados.

    Cuando cae enfermo un trabajador o una trabajadora, ingresa perfectamente atendido por las instituciones del Estado, en un sanatorio Antituberculoso. Pero quedan siempre o casi siempre los niños y las niñas pequeños, con peligro de contagio. Entonces, cuando el problema de los pequeños parece insoluble, surge el otro Cristo, el sacerdote que recoge a sus pequeñuelos con la sea garantía y promesa de Aquél que dijo:

    -Ni un vaso de agua dado en mi nombre quedará sin recompensa.

    El mundo y la sociedad no entienden, no suelen entender el lenguaje. Los sacerdotes, sí. Lo entienden. Y lo que vale más aún, obra de acuerdo con tal comprensión.

    Don Daniel recoge la prole infantil de los enfermos y se los lleva a sus instituciones preventoriales, donde encuentran, sin contraprestación alguna, gratuitamente, lecho sano, confortable, alegre y un hogar con mesa suficiente, instrucción escolar y formación religioso moral.

    Cuando nos hemos dirigido a don Daniel para hacerle partícipe de nuestro propósito de hablar de él y de su “Obra” en el periódico, para la campaña del Día del Seminario, sus contestaciones han sido éstas:

    -¿De mi? Nada. Busca a otro. Yo no. Todo el mundo sabe ya lo que queremos hacer y lo que estamos haciendo.

    Y es que este popular sacerdote, esta remembranza viva del Padre Apolinar, que todo lo dedica al servicio del prójimo, su persona y su tiempo, es bien parco en hablar y muy largo en hacer.

    Ahí está, subiendo como la espuma, la obra del nuevo Preventorio Antituberculoso infantil del Sardinero (Cueto), cuya primera piedra se colocó en los días iniciales del mes de septiembre de 1957.

    Ninguna prueba más concluyente de cuanto el seminario devuelve al pueblo con una generosidad que imita la generosidad divina. Cada apóstol, cada sacerdote en él formado, es y puede ser toda una fuente inagotable de obras asistenciales y benéficas para el prójimo desvalido, para la sociedad necesitada.

    Muy puesta en punto la afirmación de nuestro Prelado Auxiliar, que recogíamos ayer mismo en nuestras columnas. Piden algo de cariño y de comprensión los que todo lo dan; su juventud, sus facultades, su vida y su posible porvenir material en actividades mundanas, por dedicarse al servicio del prójimo.

    Don Daniel, que fue seminarista en Monte Corbán, lo ha dado todo y sigue dándolo todo a sus prójimos. De igual forma que él, en los puntos donde les designa la obediencia a sus Prelados, lo dan todo, también todos los sacerdotes, desde que se consagran al apostolado tras la ordenación.

    Así lo dan los sacerdotes y así lo da todo, también el seminario de Monte Corbán, que forma los dedicados al apostolado en todos los ámbitos de nuestra Montaña.

    Nada más concluyente. La popularidad de don Daniel tiene unas raíces y una expresión de consecuencia práctica. Que sepamos sacarlas todas los montañeses en el Día del Seminario

DM/ viernes, 11 de marzo de 1958


También en este blog:





martes, 1 de julio de 2025

BOLOS: don Darío Gutiérrez, año 1942

 

DM/Miércoles, 9 de septiembre 1942

Torrelavega al día

Impresiones.- Honrar la memoria de don Darío Gutiérrez, es honrar a la Montaña.-

IMPRESIONES

    La idea lanzada desde estas columnas en nuestro número de ayer, de organizar un homenaje a la memoria de don Darío Gutiérrez, ha sido acogida entre los jugadores y aficionados al juego de bolos con la mayor satisfacción y las más vivas simpatías. Era de esperar, dada la popularidad tan bien ganada de que gozaba aquel entusiasta, por no decir apasionado, de este deporte, que consagró tantos ratos de ocio de su preciosa vida al fomento de dicho juego..

    Donde había un desafío, un Concurso o, sencillamente, un buen partido, fuese en corro cercano a su querido Puente San Miguel, u otro de la provincia por muy apartado que estuviese, allí estaba don Darío Gutiérrez con su bastoncito, que no le llevaba precisamente por necesitarle para caminar, ya que si había hombres ágiles él era uno, sino para “marcar la raya” e ir anotando muchas veces las boladas en el suelo, pues sabido era que que estando este caballero deportista “cien por cien” en los corros, a él se le reservaba el honor de resolver todas las incidencias, por muy agrias que parecieran. Lo que dijera don Darío, siempre estaba bien dicho; lo que resolviera don Darío, acatado era por todos. ¡Tal fue su categoría como “entendido en bolos” y tal fue su personalidad como “hombre bueno”, justo, inteligente y desapasionado.

    Muchos más detalles conocemos de este ejemplar montañés relacionados con su “cruzada” “pro juego de bolos”. Los vivimos y los saboreamos a su lado en muchas ocasiones, por habernos visto honrados con su leal y sincera amistad; pero necesitaríamos columnas y más columnas para relatarlos; ahora que todos significaban, no sólo su amor al juego netamente montañés, sino su espíritu selecto, su cultura y su sencillo señorío, manifestado en aquellas charlas amenas y sencillas, dentro de la mayor camaradería y rebosantes de un entusiasmo poco común cuando de asuntos de la “tierruca” se trataba, que eran casi siempre tema principal de sus reuniones y tertulias, pictóricas de buen humor. Por eso, honrar la memoria de don Darío Gutiérrez, que nació y vivió en Puente San Miguel, cuna de hombres buenos, inteligentes y distinguidos, y “solera” de jugadores de bolos, es honrarnos a nosotros mismos, honrar a la Montaña entera.

    Su busto, colocado en aquel magnífico Corro que le sirvió de recreo y de estudio de jugadas y de reglamento del juego, será un recuerdo perenne, no sólo para los que le conocieron, sino para las generaciones que vengan, a las que nunca con mayor motivo se les podrá decir con sentida emoción: ¡Jugad bien; sed caballeros del deporte, como lo fue el inolvidable don Darío Gutiérrez, que os está presidiendo!

PACO CAYÓN

También en este blog: