LA PLAZA
En
el siglo XVI la plaza de Santillana se llamó Plaza
del Mercado por el que en ella se celebraba
semanalmente. Los documentos del siglo XVIII la llaman
indistintamente Plaza pública
o Plaza Principal.
En el siglo pasado cambió este nombre por el de Plaza
de Isabel 2.ª
con el que supongo la bautizarían antes de la revolución
del 68. El nombre de Isabel 2.ª fue borrado de la esquina de la Casa
Consistorial al advenimiento de la república y hoy la plaza no tiene
nombre. El capítulo 41 de las Ordenanzas disponía “que
cualesquiera
géneros
comestibles de todas especies como son pan, pescado, queso, manteca y
otros géneros comestibles de frutas deban
venderse en la plaza pública de esta villa y no en otras partes.”
La
Plaza de Santillana del Mar debió de ser el núcleo primitivo de
la actual población, por hallarse enclavada en una eminencia
fácilmente defendible. Allí se edificó la Torrona en el
siglo XIII, que al principio estaría aislada y después rodeada de
edificios que buscaban su amparo y formarían la primitiva plaza.
En
estas casas habitaron los primeros y principales linajes de la villa
-los Barredas, Villas y Velardes- excepto los
Polancos que parece tuvieron su primer asiento en lugar
inmediato a la Colegiata.
Todavía
en 1753 los Villas, Velardes y Barredas, por
herencia de sus mayores, tenían acaparada la propiedad de todos los
edificios que formaban la Plaza, excepto la Cárcel, -que aun
hoy día conserva sus rejas y está situada a la entrada de la calle
de los Hornos - la Casa Ayuntamiento,-que en la forma
que hoy tiene debió de edificarse a principios del siglo XVIII - y
la casa pegante a esta última, que en 1753 pertenecía a D. Jacinto
Fernández de Bustamante, vecino de San Esteban de Cerrazo y
residente en Cervera de Pisuerga.
El
mayorazgo de la rama troncal de Barreda, D. José Domingo de
Barreda Yebra (1) vivía en la casa y torre que ahora llaman de
Borja; contaba
ya cincuenta años; era hombre pulcro, muy cuidadoso de su indumento
y buen administrador de sus haciendas. Estaba casado con D.ª Teresa
de Bustamante y Velarde y de su matrimonio tenía cinco hijos:
tres hembras y dos niños. De la suerte posterior de estos vástagos
de la casa de Barreda nos hemos de ocupar más adelante. En la
casa vivía también una parienta pobre, del linaje del señor.
La
torre de Borja y la casa adjunta -que había sido construida o
reedificada en el siglo XVII- se hallaba servida por dos criadas y un
criado. Además D. José Domingo tenía servicio fijo de
barbero al que pagaba 100 reales al año.
Entre
las muchas casas y haciendas de D. José Domingo se contaba la
Torrona del Merino,
en la Plaza, que se halla descrita en el Catastro Ensenada de
la siguiente manera: “Otra casa con su
Alto y bajo y demás
servidumbres en dho sitio (de la Plaza) de ocho varas de
largo, de ancho
(1)
Era hermano de D. Benito Antonio de Barreda Villa,
del Consejo de S. M. La genealogía de ambos puede verse en el
apéndice 111.
doze,
de Altto veintte y de fondo veintte y dos (por hallarse incluída en
la descripción la preciosa casa añadida a la torrona por su
fachada de Solano en el siglo XIV). Confronta pr. cierzo camino, (de
las Lindas), (1) por solano casa de don Luis Velarde, pr.
abrego de Dn. Francisco Anttonio de Villa Y por rregañon la
Plaza”. (2) Y por una nota puesta al margen de esta descripción
nos enteramos de que el más insigne edificio civil de Santillana
rentaba solamente seis ducados anuales. Barreda tenía además
un invernal en el sitio de Valenzia y otras casas en las calles del
Río y la Carrera, en el barrio de Revolgo y
sitio de Castio, edificios que hemos de ver cuando estudiemos
aquellas calles y barrios. De la casa de Barreda era asimismo
la mitad del molino de Riolaceña,- la otra mitad era de D.
Francisco Miguel de Peredo -que molía con agua
represada del Racial, y daba a su propietario fanega y medía
de trigo que le pagaba el molinero Matías López.
El
28 de marzo de 1769 declaraba D. José Domingo de Barreda ante
el escribano de Santillana Miguel de Maliaño todos los
bienes y haciendas correspondientes a sus vínculos y mayorazgos. Su
objeto era enviar la relación testimoniada a la Cámara de Castilla
con objeto de alcanzar de ella la pensión de viudedad para el
cónyuge superviviente. En la expresada fecha las casas que tenía en
Santíllana le rentaban 1.118 reales anuales. Los granos, a
razón de 38 reales la fanega, importaban 8.887 reales. En Comillas
tenía el barco de pasaje de la ría de La Rabia que le daba 750
reales, y en la Veguilla, Ubiarco y Oreña diferentes
posesiones, que todo hacía una renta de 18.782 reales y un maravedí.
(3)
(1)
La ca1le de las Lindas no figura con este nombre
en el Catastro.
(2)
Cat. Ensenada. Tº 863, fol. 427 v. La casa y torre de Borja
la describe así: “Una casa con su Altto y vajo en la Plaza desta
villa, que tiene de largo Diez varas, de Ancho lo mismo, Altto diez Y
de fondo doze. Confrontta por cierzo ttierra mia de Hortaliza, por
solano con casa de Dn. Pedro Antonio de Barreda, por Abrego la
Plaza desta villa y pr. rreganon casa de Dn. Juachin de Barreda”.
Al margen: “Vive en ella su Dueño y puede valer de renta diez
ducados”. (Cat. Ensenada, T.º 863, fol. 427).
(3)
Marqués del Saltillo, AL MARGEN DEL PASADO. (Revísta de Santander,
t. III pág. 1.)
Después
de hecha esta relación· el señor de la Torrona
de Santillana y de la torre que ahora llaman de Borja
debería de vivir todavía 13 años. Su partida de defunción se
halla al folio 103 del Libro de Difuntos de la parroquia de
Santillana que comienza en 1747 y copiada con ortografía moderna
dice así:
“En
31 de diciembre de 1782 falleció Don José Domingo de Barreda
habiendo recibido los Santos Sacramentos de de Confesión, Comunión
y Extremaunción y se le aplicó la indulgencia plenaria pro artículo
mortis. Fué sepultado su cadaver el día 1º de enero de 1783 en su
capilla de los Barredas (Colegiata). Estuvo casado con
D.ª Teresa de Bustamante de cuyo matrimonio deja por sus
hijos legítimos a Don Pedro, el mayor, casado con D.ª María
de Revolledo; Don Alonso, Canónigo en esta Iglesia Colegial;
D.ª Maria Teresa casada en Palencia con Don Francisco Xavier
del Nero; D.ª Bernarda, viuda de Don Gregario Dueñas, en la
misma ciudad; D.ª Catalina, monja en el convento de San
Ildefonso de esta Vi11a; D.ª Maria Antonia y D.ª
Juliana, religiosas Bernardas en el convento de San Andres de
Arroyo. Y para que conste ... " Firma el cura Miguel de
Herrera.
La
casa pegante a la torre de Borja por Regañón pertenecía a
D. José Joaquín Barreda Yebra, Familiar del Santo Oficio de
la Inquisición de Navarra y vecino de Oreña, muy hacendado
en Santillana; (1) y la adosada a la casa de dicha torre por
Solano, que tiene el escudo de Barreda en el machón (2) era de D.
Pedro Antonio de Barreda Bracho y Ceva
(1)
Su descripción al fol. 838 v. del t. 863. “Primeramente una cassa
en la Plaza principal de dha. Villa con su
corral, aldapa (sic) y guerta, y vna planta de cassa Junto a ella de
una vibienda, que tiene de alto treynta y seys pies, y de largo
setenta pies, y de hancho por la delantera diez y ocho y por la
detrasera veynte y cinco; y la guerta contiene tres carros de tierra
de Primera calidad, con tres arboles naranjos, tres perales, cuatro
ciruelas, tres manzanas vn higar y todo surca al Ayre Abrigo con dha.
Plaza prmzipal y al Ayre Solano con planta de cassa d Guerta
de D. Joseph Domingo de Barreda Yebra, y al Ayre de
Zierzo con vna callexa que baxa a los Razialez, y al Ayre regañon
con la calle qne llaman la Callexa. Al margen: “Vale la renta de
diez ducados”.
(2) “Ottra casa con su Altto y bajo, Que tiene de Largo Diez y seis
varas, de Ancho treze, de Altto diez y de fondo doze, confrontta por
cierzo con camno que va al Razial, por solano lo mismo, por abrego la
Plaza desta billa y pr. rregon casaJ.de Dn.Joseph de
Barreda”. Al margen. “Renta ocho ducados•. ( Cat. Ensenada,
t. 864, fol. 754).
llos,
mayorazgo de la casa de su apellido que ahora es Parador de Gil Blas.
D. Pedro Antonio de Barreda Bracho era sin duda el más rico
caballero de Santi11ana. Vivía, como ya se ha dicho, en el palacio
que ahora es Parador de Gil Blas. Su interesante memorial dice así:
“D.
Pedro Anttonio de Barreda Bracho y Cevallos,
vecino de la Villa de Santillana para en cumplimiento
de la real Horden de Su Mag.d comunicada por el señor D. Pedro
Luis de Bustamante Juez subdelegado para la Vnica contribuzion
declaro q.e soy del estado de Caballeros hijos de Algo, de hedad de
quarenta y seis años, casado con la señora D.ª Anttonia
Calderon de la Varca y tenemos ocho hijos, los ttres dellos
Hembras y los cinco barones, Y el mayor es de Veintte y vn años de
hedad y actualmente sírbe a su Mag.d en el empleo de teniente
Capittan en el rexímiento de Infantería española de la Corona que
se halla de Guarnizion en la Ciudad y Plaza de Cadíd; Y el segundo
es de veíntte años de hedad, y se halla en la Ciudad de Salamanca
estudiando Leyes en su Universidad, y los restantes son menores de
edad; Y asimismo declaro bibir de mis propias Hazíendas y sus
producttos, y que tengo dos Criados ambos Mayores de hedad, Y quatro
criadas, y que al uno de los criados le pago doce pesos de soldada
anual, y al otro ciento y veinte reales de vellón, y a las dos
criadas a doce ducados a cada una, y asimismo pago cíen ducados a
las personas que me cobran la renta de la hazienda comprendida en
este memorial y en otras que tengo dados en diferentes distritos”.
La descripción del palacio de D. Pedro Antonio que figura en
el Catastro, como redactada para fines fiscales, adolece de falta de
detalles curiosos, de descripciones arqueológicas y de
identificación de escudos de armas, que hoy nos serían de gran
utilidad. Dicha descripción es la siguiente: “lten tengo una Casa
con su Alto y bajo y demas servidumbres
qne ttiene de Largo yncluso su cozina y caballeriza ttreynta y dos
varas, de Ancho veintte y quattro, de Alto doze y de fondo cattorze;
confronta pr. cierzo ttierra mía, por solano y abrego lo mismo y por
regañon la Plaza principal desta Villa. Bivela su
dueño. Puede rentar doce ducados». (1) Ocupaban la caballeriza dos
mulas de silla y freno para el servicio del señor.
Hermano
de D. Pedro Antonio y nacido como él en esta casa era el
famoso marino D. Blas de Barreda y Campuzano cuya biografía
figura en el libro de D. José Antonio y D. Alfredo del Río Marinos
Ilustres de la Provincia de Santander. (Santander, 1881). (2)
Además
de otras muchas propiedades rústicas y urbanas poseía el mayorazgo
de Barreda Bracho el palacio que ahora es de la Archiduquesa
Margarita de Habsburgo, cuya finca pagaba ·de renta anual 16 ducados
la mayor que se pagaba en la villa, ya que el palacio de
Barreda Bracho de la plaza, el de Velarde de las
Arenas y el de Peredo de la calle de Santo
Domingo, todos tres ocupados por sus dueños, se les calculaba
que podrían rentar solamente doce ducados cada uno. El palacio de la
Archiduquesa se describe así: “Otras casa con su Alto y bajo y
demas serbidumbres que ttiene de Largo veintte y dos varas, de Ancho
Diez y seis y de Altto Diez y de fondo doze; confrontta por Cierzo
con la Plazuela de la Colegial de Santta Juliana, por Solano
lo mismo, por Abrego tierra mía y por regañón Calleja publica.”
Creo que este palacio le tenía alquilado el Abad. Otras fincas de
esta familia eran el solar de la Chamberga y la casa del
bosque de Rugedia.
(1) Cat. Ens., t. 861, fol.
752.
(2)
Eran hijos de D. Diego Domingo Barreda Mier y D.ª Maria
Antonia Campuzano. La genealogía de D. Diego Domingo Mier
puede verse en el apéndice IV y sus actos positivos en el Apéndice
V.
La
genealogía da D. Pedro de Barreda Ceballos tio abuelo de
nuestro D. Pedro Ant.º se publica en el Apéndice VI, y el
reconocimiento de la casa solariega y armas de Barreda en el
Apéndice VII.
El
11 de enero de 1758 declaraba D. Pedro Antonio de Barreda
ante el escribano de Santillana Miguel
de Maliaño que sus rentas ascendían a 23.617 reales de
vellón, descomponiéndose así: En Santillana
1.264 reales de rentas de casas, 892 de prados y 511 de granos,
regulados a 8 reales el celemín de trigo y a 6 el de maíz. En el
barrio de Arroyo, doscientos celemines mitad de
trigo y maíz y veinte cántaras de vino. En los de Camplengo,
Herran y Yuso diferentes
tierras y prados. En el lugar de Oreña tenía
6.692 reales producto de 956 celemines de granos; contaba
además un molino, cinco huertas, 40 gallinas al precio cada una de
cuatro reales, y unos prados. En Ibio, Labusta,
Ruiloba, Fresnedo, Puente San Miguel, Hinojedo y La
Veguilla tenía tierras y prados cuyas rentas oscilaban desde 19
reales en Labusta hasta 1.368 en Ubiarco.
No podían faltar los censos, como en todo caudal de la época, y
poseía uno en Madrid de 3.300 reales de renta y otros varios en la
Montaña que ascendían anualmente a 817. (1)
De lo expuesto se deduce que la casa de Barreda Bracho
tenía 4.853 reales vellón de renta más que la de Barreda
Yebra de la torre de Borja.
La
partida de defunción de D. Pedro Antonio de Barreda Bracho
nos suministra interesantes pormenores sobre su descendencia. “En
13 de febrero de dicho año de 1770 falleció el señor D. Pedro
de Barreda Bracho, de edad de 62 años poco más o menos, a quien
se le administraba continuamente el Santo Sacramento de la Penitencia
y Comunión por vivir con accidente grave algún tiempo del que se
privó de conocimiento a lo último y se le administró el sacramento
de la Extrema Unción. Estaba casado con la señora D.ª Antonia
Calderón de cuyo matrimonio dejó por sus hijos legítimos a los
señores D. José de Barreda Calderón, casado en esta villa
con la señora D.ª María del Rosario Peredo y Cos;
D. Antonio,
(1)
Memorial de D. Pedro Antonio de Barreda. Cat. Ensenada, t.
864, fol. 753.
dignidad
de Arcediano en la Iglesia Catedral de Astorga; D. Vicente,
actual Colegial Mayor en el Colegio del Arzobispo de la ciudad de
Salamanca; D. Blas, Caballero de Malta y Alferez de Fragata;
D. Pedro Tomás, asimismo Caballero de Malta y Cadete de las
Reales Guardias Españolas; Soror Teresa, religiosa en el
Convento de San lldefonso de religiosas Dominícas de esta
villa; D.ª Maria Antonia Y D.ª Maria Vicenta
asimismo Canónigas reglares en el Convento de San lldefonso de la
ciudad de Burgos; Y D.ª Mariana, casada en la ciudad de
Palencia con D. Lucas Pedro Solórzano Fi1imón de la Mota.
Hizo disposición testamentaria ante Miguel de Maliaño,
Escribano de número de esta villa, por el que deja trescientas misas
rezadas; cien en esta Colegiata, ciento en los Religiosos
Dominicos de esta dicha villa y ciento al Convento de Ntra. Sra. de
las Caldas: y al hospital común de esta villa ocho camas de ropa.
Mandase sepultar su cadaver en su capilla colateral de San Pedro de
esta Colegial, en donde se cumple. Y para que conste lo firmé, fecha
ut supra. Dn. Joseph Joachín Bracho Bustamante.” (1)
La
casa de planta y tres pisos que lleva el n.º 10 de la plaza y está
situada entre la torre del Merino y el palacio de Barreda
Bracho pertenecía a D. Francisco Antonio Pantale6n de Villa.
En aquellos tiempos tenía de alto trece varas, de ancho cuatro, de
largo ocho y de fondo quince, y rentaba seis ducados al año. (2)
El
edificio señalado con el n.º1 de la calle de los Hornos, que
aún conserva rejas en las ventanas y un arco ojival cegado, era
cárcel de la villa y propiedad del ayuntamiento.
El
n.º1 de la Plaza pertenecía a D. Bernardo Velarde lbañez,
señor del palacio de las Arenas. Esta casa ha sido
recientemente restaurada y de su abolengo medieval da testimonio el
arco ojival que aún conserva.
(1)
Arch. Parro. Santillana. Libro finados q. comienza en 1747, fol. 69.
(2) “Otra de una sola Avitación en el sitio de la Plaza de
esta Villa, tiene de Alto trece baras, de Ancho
quatro, de largo ocho y de fondo quinze; linda al Cierzo casa de Dn.
Jph. De Barreda Campno. Y al regañón dha. Plaza” Al
margen: “Renta seis ducados”
La casa pegante al
Ayuntamiento era el único edificio de la
Plaza que no pertenecía a algún individuo de las
familias Villa, Velarde
o Barreda, pues era del vecino de Cerrazo
D. Jacinto de Bustamante, quien residía
ordinariamente en Cervera. Estaba alquilada en ocho ducados anuales a
Bernardo Martínez Alcalde, residente en
Santíllana, de estado reconocido,
de 62 años de edad y oficio Alguacil de la Real Abadía.
Se hallaba casado con Catalina Sánchez y vivían
con el matrimonio dos nietecitos. El Alguacil ganaba por este oficio
unos 300 reales anuales, llevaba además algunas tierras en renta del
mismo D. Jacinto y poseía una yunta de bueyes,
dos becerras y un caballo para su tráfico.
D.
Juan Benito de Cos, Procurador General de Santillana,
redactó el memorial de las propiedades de la villa. “Primeramente
- escribe el Procurador - declaro posee dicha villa una casa qe. se
halla en el sitio de la Plaza y sirbe para los ayuntamientos
jenerales y particulares como tambien para las audienzias publicas,
la que tiene de fondo diez y seis varas, catorze de ancho y de alto
doze, que arrima por el cierzo con casa de Dn. Jacinto Fernandez
de Bustamante vezino del Lugar de San Esteban, y por los
demas Ayres con dicha Plaza. Y si se arrendara baliera 100
rrs.” Poseía además la villa la casa mesón, sita en el campo de
Revolgo; la escuela, edificada en el mismo campo pegante a la
capilla de San Roque; la cárcel pública que ya hemos visto
en la Plaza; la carnicería, en la calle de Cantón, y
otra casa en ruina al sitio de la Tejera “que sirve para
custodiar la teja que se suele fabricar en algunos años, y se halla
inhabitable.” A más de las expresados edificios poseía el Concejo
varias fincas rústicas, siendo la más notable de ellas un monte de
más de cien carros de extensión poblado de roble, al cual bosque le
llamaban Monte del Rey y sus maderas eran destinadas a la
construcción de reales bajeles.
La
casa torre que llaman de la Parra, venerable edificio del
siglo XIV, donde quizá vivieron los Velardes antes de
reedificar su amplísimo y plateresco palacio de la plaza de las
Arenas, era del señor de este palacio D. Bernardo Velarde
Ibáñez. Ignoro quien fuera el inquilino de esta casa en 1753,
año en el cual ya declaraba su dueño ser la casa viejísima.
Otro
conspicuo caballero vecino de la Plaza era D. Juan Antonio de
Villa Tagle, señor de la casa llamada del Aguila. Era viudo,
contaba ya 87 años y vivía con su hija única, D.ª Manuela,
y con una criada. Dada su avanzada edad D. Juan Antonio debía
de estar impedido y corría con la administración de sus bienes su
hija, la cual figura como propietaria de varias fincas que eran de su
padre en las descripciones que hacen los colindantes con ellas.
Nosotros nos imaginamos al hidalgo de la casa del Aguila (1) vestido
con gregüescos, ropilla y gola, intransigente con la moda borbónica
de chupa, casaca y peluca empolvada, como otros ancianos de su
tiempo.
La
casa de Villa de la Plaza había venido muy a menos y
las haciendas que poseía eran escasas y de poca extensión. El
brillo de este linaje le mantenía D. Francisco Antonio Pantaleón
de Villa, señor de la casa de su apellido en la actual calle de
Santo Domingo, frontera a la de los marqueses de Benemejís.
Del antiguo esplendor de su casa sólo quedaba a D. Juan Antonio
el patronato de la capellanía fundada en la ermita de Ntra. Sra. del
Pedroso, sita en el barrio de Herrán por un su ascendiente de
apellido Ceballos. Poseía también un invernal en el sitio de
los Corrales, término de Santillana.
(1)
La casa del Aguila
está descrita al fol. 408 del t. 863 del. Catastro
de esta manera: •Vna casa en el termino de esta dha. villa,
de sola una
habitación
y pajar
yncluso en ella. Tiene de fondo treinta varas, de ancho doze y de
alto Qumze. Surca a el Zierzo
casa de Dn Bernardo
Velarde a el Solano
Calle ppca. A el Abrego otra casa
de Dn. Joachin
de Varreda, vecino de Oreña,
y del regoñon Calleja. Abitala su dueno. Puede rentar doce ducados.
El
hidalgo de la casa del Aguila llegó a alcanzar el siglo y con
él se extinguió la varonía en su linaje. El párroco D. José
Joaquín Bracho Bustamante extendió al folio 35 del libro que
comienza en 1747 su partida de defunción que dice:
“En
15 de abril (1759) se dió sepultura a el cadaver de Dn. Juan de
Villa, de edad de cien años.· Recibió todos los Santos
Sacramentos. No hizo testamento por decir no tener de qué, Y
solo.mandó que se enterrase su cadaver en el Convento de Regina
Coeli de esta Villa. Solo dejó una hija viuda que se llama D.ª
Manuela de Villa. Y para que conste lo firmé.”
Como ya
dijimos, la casa del Aguila lindaba-y linda- por el .Cierzo con la
casa torre llamada de la Parra, solar en el siglo XIV de los
Velardes, y en la época en que venimos estudiando propiedad
del D. Bernardo Velarde Ibáñez señor del palacio de la
Plaza de las Arenas que ahora es de la Duquesa de Parcent. La
casa situada al Ábrego de la del Aguila -que ahora lleva el
n.º6 de la Plaza - pertenecia al Familiar de la Inquisición
de Navarra y vecino de Oreña D. Jose Joaquin Barreda Yebra,
propietario también como ya se dijo de la pegante a la torre de
Borja donde ahora vive el señor Abad D. Mateo Escagedo.
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